María Elina Mayorga, la referente sanjuanina de la expresión coral, deja la dirección del coro de la Universidad Católica de Cuyo (UCC) tras 31 años de continuo crecimiento y éxitos, dentro y fuera de la provincia. Tras tramitar la jubilación, esta impresionante embajadora sanjuanina de la música se despedirá con el concierto ‘Honrar la vida’, que tendrá lugar el sábado 8 de abril, a las 21.00 hs en el Auditorio Juan Victoria.
Si bien Mayorga deja la batuta del coro de la UCC, seguirá ligada a su gran pasión desde su cargo en el coro Arturo Berutti. En una charla con Tiempo de San Juan compartió las sensaciones que la abordan en este momento y resaltó que su gran objetivo es poder reunir a la mayor cantidad de coreutas que hayan pasado bajo su dirección a lo largo de estas tres décadas y monedas.
Con el corazón a mil, María Elina confesó que "este momento se asume con alegría y tristeza. Hay ciclos que se cumplen y yo misma he gestionado mi jubilación. La Universidad Católica de Cuyo no me quería dejar ir, me han ofrecido alternativas de contrato, pero yo realmente siento que necesito más tiempo para mí. Me voy contenta por la labor cumplida. Como se dice habitualmente, creo que me voy por la puerta grande. Tengo la satisfacción de que he dado, junto a los coreutas, lo mejor de mí misma. Con la mejor dedicación y con el mejor esfuerzo".
"Cuando yo entré a la Universidad Católica recibí un pequeño puñado de alumnos que estaban deseosos de cantar y sobre esa base hemos construido un coro con una trayectoria provincial, nacional e internacional realmente muy importante. Todo esa trayectoria se refleja en la inmensa cantidad de concierto que hemos realizado en distintos ámbitos: escuelas, colegios, conciertos benéficos y festivales dentro y fuera de la provincia”, agregó.
Destacando brevemente momentos compartidos, la directora coral dijo: "En este camino que hemos andado sentimos mucho orgullos. Primero porque nosotros sentimos que cada uno debe hacer por su terruño. Y, por otro lado, lo que hemos podido hacer a nivel nacional e internacional: cantar en el Teatro Colón, cantar en la Basílica de San Pedro y la Catedral de Salzburgo, entre otros lugares que son emblemáticos en la historia del arte”.
Profundizando en la parte más nostálgica de este adiós, María Elina dijo que la tristeza que siente "es natural porque con los chicos construimos una relación de afecto muy fuerte. Son coreutas, pero a la vez son amigos. Hemos compartidos muchos sueños, su crecimiento como estudiantes, como personas. Realmente todo eso ha sido parte de nuestra vida junto a lo musical”.
"Sentir que uno va a estar afuera de esa vida, aunque mantenga los vínculos afectivos, es muy fuerte. Pero bueno esta decisión se puede tomar cuando uno tiene esa tranquilidad de conciencia de haber entregado lo mejor”, concluyó.