En diálogo con La Once Diez/Radio de la Ciudad, en una
entrevista con Moskita Muerta y Nilda Sarli, Esther Goris salió al cruce de los
dichos de Joaquín Sabina, quien había cuestionado al kirchnerismo por "crearse
tantos enemigos por la postura de que el que no está conmigo es fascista o
enemigo”.
Tras las declaraciones del músico español, expresó: "Lo de
Sabina no me parece una declaración feliz”.
"¡Qué muchacho! Este señor a mí me encanta como escribe. No
siempre los grandes poetas son las personas más inteligentes o más racionales
desde el punto de vista ideológico”, consideró.
Y opinó que "el gobierno que pasó lo que hizo fue poner la
política sobre la mesa” y dijo que de esa forma "instaló el debate, de una
manera demasiado contundente para mi gusto”, pero resaltó que "el peor castigo
de quien no se preocupa por la política es ser gobernado por quienes sí se
preocupan”.
Luego de esta reflexión, planteó que "lo de Sabina no me
parece una declaración feliz” y le atribuyó sus declaraciones a que "vive en
España” y que "no es tan fácil desde España entender al peronismo, que es un
movimiento tan amplio y con tantos vaivenes, en el que es peronista desde José
Pablo Feinmann hasta algunas personas con un pensamiento de derecha”.
"Por ahí no entiende del todo bien como es la cosa. Además,
no siempre los grandes poetas -y pongo el caso de Borges- son las personas más
inteligentes o más racionales desde el punto de vista ideológico”, concluyó.
Por otro lado, Goris marcó diferencias con la Ley del Actor,
a la que calificó de "desprolija” y sostener que "hace falta pulirla”.
La actriz sostuvo que hay partes de la Ley del Actor que
"están muy bien”, en especial porque "los actores tenemos derecho a tener
jubilación como cualquier otro ciudadano”.
Sin embargo cuestionó que "no está bien que los actores
tenemos un tope para los aportes y los productores no”.
"Si un actor hace un éxito y gana 300 mil pesos por mes, el
productor tiene que aportar sobre los 300 mil pesos. Es una cifra enorme”,
ejemplificó.
La actriz consideró que esto "no es del todo justo” y que
"si no es justo, no nos conviene a los actores ni a los empresarios”.
"Me parece bien que tengamos nuestros derechos, pero esos
derechos hay que conversarlos. Lo que hay que hacer es una ley pulida, no tan
desprolija como está ahora, llevando a un enfrentamiento rabioso con los
productores, que son parte de la misma industria”, analizó.
"Yo apoyé muchísimo al gobierno anterior y agradezco la ley,
pero hay que pulirla. Los maniqueísmos nunca son buenos”, dijo. Pese a esto,
aclaró: "De todas maneras, hay épocas donde los logros hacen que uno sea más
maniqueo que en otras y dieron lugar a que uno apoyara a ese gobierno y mirara
un poco menos los defectos que en otras circunstancias”.