El gran símbolo sexual del cine de Hollywood de los años 80s y 90s, Kim Basinger, vuelve a la pantalla grande nada menos que para jugar un rol que a todos nos hará acordar a su personaje en 9 semanas y media, aquel hito del cine cachondo que protagonizó junto a Mickey Rourke.
La actriz acaba de cerrar negociaciones con los productores de Fifty Shades Darker, secuela de 50 sombras de Grey, saga basada en los best seller del mismo título.
Dakota Johnson y Jamie Dornan estarán de vuelta con sus papeles de Anastasia Steele y Christian Grey en el film que produce la Universal, adaptación de los títulos escritos por E.L. James.
Si bien la primera de las películas de la saga recaudó 570 millones de dólares alrededor del mundo, se trató de un éxito "moderado" para las expectativas que tenía el estudio. Quizá en parte lo relativo del éxito haya sido consecuencia de las pésimas críticas que recibió el film, además de que el boca a boca no le funcionó como se esperaba.
La incorporación de Kim Bassinger a la saga no parece casual. La rubia interpretará nada menos que a la mujer que introdujo a Grey en el mundo del sadomasoquismo, lo que le agrega a la historia un morbo doble: aparece en pantalla una de las mujeres más sexies de la historia del cine y, de paso, la vemos volver con más de 60 años a un rubro que dejó de lado hace ya largo tiempo.
Dirigida por James Foley, la filmación comenzará a mitad de febrero, con miras a un estreno mundial en 2017.
(Fuente: 24con.com)