Vive por y para la música, una filosofía que mamó en familia. Tuvo un inicio autodidacta, sumó conocimientos en Mendoza y hoy reside en Buenos Aires y pasea su arte por todo el país.
Cuando nació la música lo estaba esperando. Su padre es guitarrista de reconocido prestigio, con vuelos y presentaciones por diferentes puntos del mapa mundial. Por su propio peso, Gabriel Dávila Kurbán y su hermano Santi no pudieron resistirse a los encantos de la sonora musa y desde pequeños iniciaron sus propios caminos.
El andar de Gabriel comenzó a los 8 años, bajo la figura de autodidacta. Descubrir el sonido de cada tecla del piano se convirtió en una sana obsesión, que con el correr del calendario lo condujo directo a encontrar respuesta en la cara académica de este mundo. Así las cosas, el hoy joven de 29 años entró en la carrera de Composición Musical.
Dando vuelta la página, su vida se repartió en momentos compartidos con su Santi, interpretando covers de Queens, The Beatles, entre otros. Luego vino ‘El tonto sin la palabra’, su primer CD, antes de sumergirse con más interés en la música académica, relegando las otras vertientes a un segundo o tercer plano durante un buen tiempo.
'Las cosas como song' –integrando en 3D Cariño-, 'Con los pies en el agua' y '29 vueltas al sol' son los otros trabajos discográficos que completan su trayectoria, en la que también juega un papel importante su lado de compositor para obras interpretadas por terceros. El presente de Gabriel pasa por responder a los llamados de su inspiración, como así también hacerse presente en cuanto escenario de Buenos Aires o del país se cruce en su camino.