Rocío Oliva ganó la pulseada. Viajó a Dubai, invitada por Diego Armando Maradona, y se atrincheró en los brazos del 10. Ni el Che Guevara que el Diego tiene tatuado en el tricep derecho lo puede creer. Pero, la Rochi es así: orquestó su diario de botinera, hizo silencio sobre el video en el que ella dice que no le pegue más, y logró que la Mano de Dios le levantara las denuncias judiciales y le abriera el paraíso terrenal de Emiratos Árabes. Ella misma se encargó de enrostrarlo en Twitter con la frase: "Hay que ser feliz...Nada más".
lunes 27 de abril 2026






