Peaches Geldof, la hija del músico Bob Geldof, caminaba tranquilamente por las callecitas del este de Londres empujando el cochecito con su bebé de cuatro meses, Astala, mientras hablaba por teléfono, cuando sufrió un llamativo percance.
Una vereda en mal estado le jugó una mala pasada y el cochecito quedó enganchado, provocando que la madre se tropiece y todo se caiga al piso. Bebé incluído.
La madre primeriza se agachó a auxiliar a su hijo y colocar todo en su lugar. Lo curioso, es que lo hizo ¡sin dejar de hablar por teléfono!
¿Qué tan importante habrá sido la llamada?
(Fuente: Exitoína)