Tanto Cáncer como Escorpio son del “mismo palo”. Pertenecen al grupo de signos de agua y son personas excepcionalmente emocionales y ultra sensibles. Son muy intuitivos y tan misteriosos como el océano mismo. Tienen una excelente memoria, aman las conversaciones de profundidad y les gusta tener momentos de intimidad. Su principal defecto es su extrema autoexigencia. Sin embargo a veces ese es su camino al poder.
Hablando en particular, el Horóscopo califica a escorpio como “el signo más enigmático” del zodiaco ya que pertenece a la casa de Plutón. En la cosmogonía griega este correspondía al dios griego Hades que regía el inframundo, y representa la muerte pero no como fin, sino como transformación. Uno de sus talentos ocultos es ser el “Dios del sexo” , un tiburón en los negocios y un talentoso investigador.
Por su parte, Cáncer es el signo que vive eternamente en una montaña rusa de sentimientos. Por lo tanto tienen el poder de transmitir todo tipo de sensaciones, y decidir cuándo una buena y cuándo una mala. Conoce el alma humana a la perfección y esa es su principal arma de hegemonía. Es un gran amante hogareño, tiene una envidiable imaginación y creatividad, y es un confesor ideal.
Para concluir, Aries es el tercer signo poderoso según dicta el Horóscopo y pertenece al grupo de los de fuego; apasionados, dinámicos y temperamentales. El ariano es impetuoso, vibrante, necesita llamar constantemente la atención y es incapaz de controlar sus impulsos. Es un atleta que solo conoce el triunfo, un mediador de hierro y un amante para no olvidar.
Fuente: El Diario de Carlos Paz.