Confirmaron que la firma de Maradona fue falsificada por el neurocirujano Leopoldo Luque

Llegaron a la conclusión tras una pericia caligráfica. En un allanamiento a la casa del profesional, encontraron en un cajón papeles con contenido muy comprometedor.
viernes, 22 de enero de 2021 · 15:01

El 29 de noviembre del 2020, con orden judicial firmada por el juez Orlando Díaz, allanaron la casa del neurocirujano Leopoldo Luque, de quien sospechaban por la muerte de Diego Maradona. En ese allanamiento encontraron en un cajón papeles con varias firmas del Diez, como si alguien hubiera estado practicando el garabato. Por si fuera poco, allí mismo encontraron un documento en el que Maradona autorizaba a Luque a pedir su historia clínica, con la supuesta firma del astro en la parte inferior del documento. En las últimas horas, peritos caligráficos comprobaron que la polémica firma era nada más ni nada menos que una falsificación.

Diego Maradona y Leopoldo Luque

Así, habiéndose comprobado que alguien falsificó la firma de Maradona y habiendo encontrado el documento en la casa de Luque, el neurocirujano está más complicado por la investigación que se desarrolla en torno a él por el “homicidio culposo” del Diego por negligencia médica.

El documento

El documento legal se trata de un texto dirigido a la jefatura de archivo de la Clínica Olivos fechado el 1 de septiembre de 2020 con el siguiente texto: “De mi mayor consideración yo, Diego Armando Maradona, me dirijo a usted para solicitar entregue a mi médico personal Dr. Leopoldo Luque, copia de mi historia clínica. Desde ya, muchas gracias”. Debajo del texto aparece una firma de Maradona. Las historias clínicas son exclusivas de los pacientes y nadie más que ellos las pueden pedir y deben hacerlo a través de un documento firmado. Ahora se sabe que eso se intentó hacer de manera ilegal sin el consentimiento del Diez.

Respecto a las dos hojas encontradas junto al sospechoso documento, en ellas se puede ver una firma original del Diez agrandada groseramente con garabatos encima e intentos de firmas con lapicera negra. El tercer elemento es el mismo pedido a la Clínica Olivos donde también se ven varias rubricas tipo ensayo. “Las tres hojas fueron encontradas juntas, fue algo muy obvio, muy burdo. La pericia sólo confirma la sospecha que ya teníamos de que se trataba de una falsificación”, explica un investigador. Los fiscales apuntan a Leopoldo Luque por dos razones lógicas. Primero porque se encontraron en su casa y segundo porque es a él a quien Maradona supuestamente autorizaba a pedir la historia clínica.

Ahora los fiscales se abocarán a saber si efectivamente el pedido se hizo, es decir si la carta se mandó a la Clínica Olivos. En ese caso se analizará si corresponde aplicarle a Luque una investigación por falsificación aunque al no tratarse de un documento público se deberá determinar si al hacer esto sacó algún tipo de rédito.

Más allá de este tecnicismo legal y de una posible imputación contra el neurocirujano, al comprobarse que se falsificó la firma de Maradona, la pregunta que se hace la Justicia es evidente: ¿A lo largo de estos años existieron otros documentos que llevaron la firma de Maradona y en realidad era trucha?

Mientras tanto casi todo el equipo de fiscales de San Isidro están abocados a las pericias tecnológicas de los teléfonos de los principales sospechados: el propio Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov.

En el expediente ya constan mensajes de WhatAapp entre distintos profesionales y allegados al Diez, audios del propio Maradona y mensajes de un grupo que tenían aquellos encargados de la salud de Maradona.

Todo apunta a lo que será el punto de quiebre de la causa: lo que defina la junta médica del caso para determinar si existió o no una mala praxis que llevó a Maradona a la muerte.

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