Un partido cambió su vida; sin saber quién es, quiénes son las personas que le rodean o cuántos años tiene. Así vivió durante 46 días César Torres, jugador de fútbol amateur del Flitz Simon, equipo de la liga Regional de Río Tercero, Córdoba.
Era abril de 2007 y el Recreativo Elenense se enfrentaba al Flitz Simon. En un momento del encuentro, Nicolás Gigena golpeó con fuerza al balón, pero la nunca de Torres se interpuso en su trayectoria. Instantes después, Torres yació en el suelo sin saber qué ocurrió, dónde estaba o quiénes eran todas esas personas vestidas de corto.
Teresa y Leopoldo, los padres de Torres, recordaron lo que César no. No sabía ni quienes eran ellos, sólo que le decían Checho, tenía 21 años y estaba jugando al fútbol, cuando quedó en blanco.
Lo revisaron, le hicieron estudios y lo diagnosticaron con amnesia, por la hinchazón en la corteza cerebral, según publicó el diario La Nación.
A los pocos días, Torres intentó continuar con su vida, una vida que solo conoció gracias a lo que le contaron sus padres. Teresa le había dicho que llevaba tres años trabajando en una fábrica, al cual trató de reincorporarse.
Su corteza cerebral se había terminado de deshinchar y comenzó a recordar todo: que se llama César Torres, que se encuentra en la casa de sus padres y que ama el fútbol y a su Córdoba natal. De acuerdo al diario La Nación, César sigue jugando en la actualidad y no le queda ninguna secuela del golpe. Ahora lo hace para Náutico Rumipal, el clásico rival de su querido Fitz Simon.
(Fuente: Minuto Uno)