El juez Julián Ercolini ordenó esta mañana la detención de
Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte kirchnerista y que ya acumula tres
condenas penales por irregularidades en su gestión. La medida, de ejecución
inmediata, también alcanza a Manuel Vázquez, su presunto testaferro y asesor.
Ercolini pidió la detención del ex funcionario en el marco
de una causa en la que se investiga el pago de comisiones para la compra, en
2005, de decenas de trenes usados a España y Portugal. La operación superó los
300 millones de pesos, pero la mayor parte de ese material ferroviario -en
algunos casos con una antigüedad superior a los 20 años- nunca llegó a circular
por las vías argentinas debido a su pésimo estado y quedó depositado en
distintas playas ferroviarias del territorio nacional.
La decisión de Ercolini fue dada a conocer a través del
sitio Web del Centro de Información Judicial. El magistrado, de acuerdo a la
resolución, pretende indagar a Jaime y a Vázquez el lunes.
La Auditoría General de la Nación (AGN) presentó un informe
en 2012 en el que advirtió sobre el pago de sobreprecios y sostuvo que el 44%
del total del material adquirido no servía, mientras que en el caso de España
ese porcentaje se incrementaba a 58%. El informe sostuvo que se compró material
a España por 200 millones de euros y a Portugal por 20 millones de la misma
moneda. El juez Ercolini, con el fiscal Federico Delgado, tiene a su cargo la
causa presentada en 2013 por legisladores del radicalismo, en base al informe
de la auditoria.
Más allá de la orden dictada esta mañana por Ercolini, Jaime
ya tenía marcada en su agenda judicial una nueva cita en los tribunales: el
martes debe presentarse ante tres juzgados: en Comodoro Py para prestar
declaración indagatoria, fundamentar la apelación a un procesamiento en su
contra ante la Cámara Federal y presentarse en el juzgado de Sebastián
Casanello para justificar la forma en que adquirió diversos bienes que la justicia
halló en posesión del ex funcionario o de sus supuestos testaferros.
Además, debe presentar los fundamentos de su apelación al
procesamiento que le dictó en febrero pasado el juez Norberto Oyarbide por
presunta malversación de fondos públicos por irregularidades en la reparación
de coches del ferrocarril Belgrano Norte. Asimismo, debe prestar declaración
indagatoria ante el juez federal Sebastián Ramos, en el marco de una causa en
la que se lo investiga por no haber llamado a renegociar los contratos ferroviarios
durante sus seis años de gestión al frente de la Secretaría.