Un abuelo acusado de perpetrar abuso sexual contra dos de sus nietos, una niña de 8 años y un niño de 11, con quienes convivía, fue detenido en la localidad Isidro Casanova, partido bonaerense La Matanza.
Fuentes policiales informaron hoy que el hombre, de 54 años, fue detenido en una vivienda ubicada en la calle Bedoya al 4700, donde residía con sus hijos y nietos.
Las mismas fuentes afirmaron que los abusos se conocieron porque los niños manifestaron a la concubina de su abuelo que desde julio eran víctimas de abuso sexual por parte del hombre.
La mujer hizo la denuncia ante la comisaría del barrio, en Isidro Casanova.
Fuentes de la investigación manifestaron que el hombre perpetraba los abusos sexuales contra su nietos cuando quedaba al cuidado de los menores de edad, en momentos en que los otros integrantes de la familia concurrían a sus trabajos.
El hombre fue imputado por el delito de "abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante y agravado por el vínculo" y quedó a disposición del juzgado de garantías número 3 de La Matanza, a cargo del magistrado Rubén Ochipinti.
Uno de cada 5 menores de edad es víctima de abuso sexual antes de los 18 años, advirtieron organizaciones no gubernamentales el 19 de noviembre, y manifestaron que constituye uno de los delitos "más silenciados e impunes".
La Red Nacional de Visibilización Contra el Abuso Sexual a Niñas, Niños y Adolescentes sostuvo en esa oportunidad que sólo se denuncia el 10% del total de delitos de abuso sexual a menores de edad.
La organización manifestó que de ese 10% "se termina esclareciendo menos del 0,01% de los casos denunciados", por lo que concluyó que "de cada 1.000 casos denunciados sólo se esclarece con sentencia firme 1, quedando así 999 delitos denunciados impunes".
Asimismo, expresó que 1 de cada 5 niños sufre y sufrió abuso sexual antes de llegar a los 18 años de edad y advirtió que la cifra "demuestra un contexto judicial aún más escalofriante".
La Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (Feim), por su parte, manifestó que la justicia debe escuchar a los niños "porque es su derecho y no mienten".
En ese sentido, sostuvo que las víctimas son obligadas a pasar situaciones "doblemente victimizantes", porque se "descree sus palabras y se los fuerza a revinculaciones" con sus abusadores.