Carlos Flores Morales (46) estacionó su Volkswagen Gol y bajó a la vereda para hablar con una persona. Esa fue la oportunidad que aprovecharon dos delincuentes armados, que lo amenazaron y se llevaron su auto. Carlos se desesperó, pero no por el robo: en el asiento trasero había quedado su hijita de cuatro años. La nena apareció poco después, a unas cuadras de donde se habían llevado el auto, en buen estado de salud.
Ocurrió el martes, en Godoy Cruz, Mendoza. Según informó el Ministerio de Seguridad provincial, cerca de las 21, Morales detuvo su Gol en la calle Santa Cruz, entre Manso y Bravo, y bajó unos segundos para hablar con una persona.
Como su hija, de 4 años, estaba en el asiento de atrás del coche, Morales sólo se alejó unos pasos. Justo en ese momento, dos hombres armados se bajaron de un Ford Ka, lo amenazaron con un arma y le robaron el auto, con la nena adentro.
Morales se desesperó. Llamó a la Policía y de inmediato se implementó un operativo en la zona del robo. Poco después, la nena fue encontrada en buen estado de salud.
Los delincuentes la habían abandonado a dos cuadras de donde habían robado el auto. "Más allá del susto, el estado general de la menor es bueno y eso es lo importante", señaló Roberto Munives, jefe de la Policía provincial. El auto y los delincuentes, no fueron hallados.
(Fuente: Clarín)