Martín Lanatta, insistió en involucrar a Aníbal Fernández en el triple Crimen de General Rodríguez y, además, con la fuga de la penitenciaria de General Alvear. Según informa Perfil, en su declaración ante la jueza federal María Servini de Cubría reveló que durante los primeros días fuera de la cárcel, buscaron asesinar al exjefe de Gabinete.
De acuerdo al medio porteño, el miércoles 9 de marzo, ante la magistrada, Lanatta hizo su declaración "in situ" en el módulo 3 del penal de Ezeiza. En ese momento, aseguran, relató que en los primeros días de octubre, el inspector mayor Jorge Bolo, jefe del Complejo Penitenciario Centro intentó lograr un trato para desligar al exfuncionario K, Aníbal Fernández, del Triple Crimen de la efedrina.
Bolo era quien estaba a cargo de controlar a los acusados por el triple crimen con un "registro fílmico" y con "servicio de custodia" de modo "permanente e ininterrumpido, durante las 24 horas".
De acuerdo a la publicación, Bolo le confió que Aníbal Fernández quería que simulara junto a su hermano y Schillaci una cámara oculta fuera del penal y negara sus acusaciones a fin de desvincularlo de la causa. Además, le pidió que señale a Julián Domínguez como la persona detrás de la campaña de difamación.
Tras aceptar el acuerdo, Lanatta señaló a César Tolosa, jefe de Seguridad de General Alvear, como el encargado de preparar la salida. Según se detalla, fue él quien se encargó de liberar los siete controles para retirarlos del penal.
Si embargo, según uno de los fugados habría comenzado a "olfatear una trampa", hasta que se dieron cuenta que los iban a matar. Por esa razón, con bronca los tres fueron a buscar al mismísimo Aníbal Fernández para matarlo, pero no lo encontraron. "Fuimos a tres casas, pero en ninguna vimos que estuviera, porque no había seguridad", confesó a la jueza federal.
Fuente: Perfil