Una pequeña cayó en manos de dos gitanos, quienes con aberrante perversión, y aprovechando los elementos cortantes que vendían en la vía pública, la sorprendieron por la espalda, en la ciudad de Necochea. Mediante amenazas de muerte con arma blanca, uno de ellos la abusó sexualmente en un centro comercial mientras su cómplice se aseguraba que nadie observara la escena.
Pero no tuvieron en cuenta que la niña rompería en llanto y gritaría, alertando a los vecinos, quienes salieron en búsqueda de los gitanos hasta colaborar con el personal policial en sus arrestos.
En la intersección de la avenida 59 y la calle 50 de la ciudad de Necochea, una menor de 13 años caminaba en un lugar de negocios, transitado en forma constante por transeúntes y a plena luz del día.
Estos factores en teoría garantizaban las condiciones necesarias para que ella paseara sola, tranquila, sin la necesidad de ser acompañada por ningún mayor.
Sin embargo, siempre hay alguien que se las rebusca para hacer de las suyas, con fi nes non sanctos y en este caso repugnantes como los que impulsaron a dos gitanos a sorprenderla en la vía pública, por la espalda con uno de los cuchillos que intentaban vender a quienes pasaban por allí y a los comerciantes, además de ofrecer ollas y sartenes.
Apoyándole uno de ellos el objeto punzante en el cuello le exigió que se mantuviera en silencio y quieta mientras el agresor frotaba sus manos por las partes íntimas de la niña.
En tanto su compañero permanecía parado en la esquina mirando para todos lados a fi n de asegurarse que ningún testigo alertara la situación. Luego de calmar su sed perversa, el abusador continuó su camino con su "compañero de trabajo”, sin prever que a sus pocos pasos, su víctima comenzaría a llorar y a gritar en afán de ser auxiliada.
Cerrajero la asistió
Justamente fue el dueño de una cerrajería situada a pocos metros, quien asistió inmediatamente a la menor y alertó a las autoridades policiales, indicándoles quiénes cometieron el ataque sexual.
Finalmente los gitanos fueron detenidos e identifi cados como Leonardo Castillo, de 19 años, y Walter Washington Esteban, de 18 años, imputados por abuso sexual simple, causa encabezada por la UFI 10 de Necochea.
(Fuente: Crónica)