Una joven de 18 años fue víctima de una violación en General Rodríguez y, además de soportar la agresión sexual, tuvo que vivir una pesadilla a la hora de ser atendida en la comisaría y en el hospital.
"El violador me dijo que había salido de la cárcel hace poco y que tenía un arma. Me besó, intenté defenderme y me pegó. Después me desmayé y cuando me desperté tenía los pantalones bajos", recordó.
Luego, dijo que se fue caminando a la casa de la hermana y después fue a la comisaría para realizar la denuncia. "En la comisaría me tomaron la declaración y tardaron en llevarme al hospital porque los patrulleros no tenían nafta", denunció.
Una vez en el centro de salud, la joven contó que los médicos no la quisieron atender porque "sólo los jueves se atendían casos por abusos sexuales". "Me dijeron que los jueves se atendían abusos", detalló.
Fuente: Minuto uno