en miramar

Estrangulan con un pantalón a una anciana

La mujer vivía sola en un barrio residencial. La encontró el jardinero: la habían maniatado con un cinto Y la propiedad estaba revuelta. Se llevaron $ 1.000 de la jubilación que había cobrado dos días antes.
viernes, 13 de abril de 2012 · 08:36

Sola en su casa de un barrio residencial en el que viven pocos vecinos, una jubilada española fue salvajemente atacada por delincuentes.

Nada hace suponer que la mujer, de 90 años, haya tenido la oportunidad de defenderse.

Le ataron las manos con un cinturón de cuero y la asfixiaron ajustándole un pantalón al cuello.

La encontraron el miércoles a las seis de la tarde el jardinero y la empleada doméstica. Habían estado llamándola y, como no respondía, fueron hasta la casa. Saltaron un portón y el hombre, que tenía llaves de la puerta de la cocina, entró a la casa. María Argentina Fernández estaba tendida boca abajo en el suelo de su dormitorio, semidesnuda –le faltaba la ropa interior– y con prendas cubriéndole el rostro. En las habitaciones estaba todo revuelto. Los investigadores establecieron que faltaba el dinero de la jubilación que había cobrado dos días antes, unos mil pesos.

A sus 90 años, la mujer vivía sola en una prolija casa de cinco habitaciones en el barrio Parque Bristol, en Miramar (a poco más de cuatro kilómetros del centro de la ciudad). Es una zona residencial poco habitada, donde apenas viven cinco familias durante el año y algunas casas son ocupadas en la temporada de verano. Su propiedad estaba en la calle Paso del Rey al 1400. El vecino más cercano está a unos 200 metros.

“Difícilmente alguien haya oído o visto algo” , dijo un investigador.

Por las características del barrio, los investigadores policiales ayer continuaban en el lugar del asesinato. No hallaron mucho. Sin embargo, se pudo establecer que los ladrones se cuidaron de no dejar huellas.

“Cuando tienen antecedentes, una huella los delata”, dijo un policía. En la reconstrucción de la que pudo ser la zona por donde habrían escapado los ladrones, a pocos metros de la casa, además de una gorra con visera se halló un par de medias. Se cree que pudieron haber sido usadas a modo de guantes durante el robo. En la casa, en medio del desorden, también fue hallado un par de guantes . Se estima que el crimen ocurrió entre las cuatro de la madrugada y las diez de la mañana del miércoles.

“Estaba todo revuelto, pusieron la casa patas para arriba, no hay lugar en el que no hayan buscado”, contó una fuente policial, que confirmó que no se encontró el dinero de la jubilación que había cobrado la mujer a comienzos de la semana. No se pudo determinar aún si los ladrones se llevaron algún otro objeto de valor Al momento del crimen la mujer todavía no había ido al banco a cobrar la pensión de su esposo fallecido.

Entre ambos pagos, reunía unos tres mil pesos mensuales .

Los investigadores suponen que la mujer tendría otros ingresos. “Es posible que tuviera alguna propiedad en alquiler”, estimó una fuente del caso. Ese dato podrían haberlo tenido los delincuentes, agregó el investigador.

En el fondo del amplio terreno, junto a un ligustro, la mujer mantenía siempre atada a su perra, según describieron el jardinero y la empleada domestica.

Pero el mismo miércoles del ataque, llamativamente, la perra desapareció.

Ayer, con los datos preliminares de la autopsia, se supo que María Argentina Fernández murió asfixiada por ahorcamiento.

No había marcas de manos en el cuello; el atacante usó un pantalón de la mujer para estrangularla. Luego se ayudó con un repasador de cocina.

Antes, la jubilada había sido golpeada y maniatada con un cinturón de cuero.

La puerta del frente de la casa estaba protegida por una reja y no se encontraron signos de que, al igual que el resto de las aberturas, hubiera sido violentada.

¿Pudo haber conocido la jubilada a su atacante y le abrió la puerta de su casa? “Es algo que se intenta determinar, estamos estableciendo qué hizo las últimas horas y cuáles fueron los contactos que mantuvo en los últimos días”, dijo un investigador.

La mujer no tenía familiares en Miramar. María Argentina Fernández tenía un hijo que vive en la ciudad de Buenos Aires. La Policía intentaba localizarlo ayer para comunicarle lo que había ocurrido. “Nadie llamó y no podemos dar con él”, se lamentó una fuente judicial.

(Fuente: Clarín)

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