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Cahn, jefe de infectología del Hospital Fernández de Buenos Aires y presidente de la Fundación Huésped, señaló en diálogo con Télam que para que esta meta se cumpla "hay que expandir el testeo y el tratamiento", aunque advirtió que cumplir con este objetivo "no es algo exclusivo de los médicos ni de la ciencia".
"Desde el punto de vista social tenemos que terminar con el estigma y la discriminación, porque si yo sé que si me detectan VIH voy a ser marginado, entonces no voy a querer enterarme y, por tanto, no me voy a realizar el testeo", apuntó el especialista, en el marco de la celebración del Día Mundial del Sida, que se observa hoy, 1 de diciembre.
En referencia al sistema de salud, el especialista advirtió que "tenemos dos caras porque, por un lado, en el hospital público atendemos amablemente a todos los que se nos acercan, pero por el otro los centros de salud no salen a la calle, no van a buscar los pacientes".
El "tratamiento como prevención", o el "tratamiento 2.0" como se lo denomina, es la estrategia de abordaje que se convirtió en el tema central de la Conferencia de Sida que se realizó en julio pasado en Washington, cuyo pionero fue el investigador argentino radicado en Canadá, Julio Montaner.
Montaner, quien además fue uno de los creadores del tratamiento con drogas combinadas que permitió que el sida se convirtiera de una enfermedad mortal en una crónica, comenzó a trabajar en la idea de que una persona en adecuado tratamiento no transmitía el virus en 1999.
En 2011, a los datos que venía acumulando el investigador se sumó un estudio "randomizado" realizado en Estados Unidos que demostró que el tratamiento disminuye la transmisión por arriba del 96 por ciento. "La posibilidad real de terminar la epidemia ya existe, y esto es sin la vacuna y sin la cura", expresó Julio Montaner durante su paso por la Argentina.
