Despues de las elecciones

Las madres de Plaza de Mayo volverán a construir viviendas

Tras la escandalosa salida de Sergio Schoklender, la institución se sumará a nuevos planes de vivienda para el 2012, por cerca de 100 millones de pesos que pagará el Estado.
domingo, 06 de noviembre de 2011 · 10:30

Lejos de paralizar sus actividades por la escandalosa salida de Sergio Schoklender , la Asociación Madres de Plaza de Mayo participará en nuevos planes de construcción de viviendas sociales el año próximo, en principio, por cerca de 100 millones de pesos, que pagará el gobierno nacional.

La fundación , luego de realizar amplios cambios en su estructura y de que le quitaran el manejo del programa Sueños Compartidos, vuelve ahora al rubro de la construcción con fondos estatales, según revelaron a LA NACION fuentes del organismo y de los gobiernos del Chaco y de Quilmes, donde se harán las primeras obras.

La novedad surge dos semanas después del triunfo electoral de Cristina Kirchner, a partir del cual Hebe de Bonafini, presidenta de la fundación, volvió a mostrarse en actos del oficialismo.

Las Madres no actuarán como una constructora, sino como proveedoras de los paneles y capacitadora de los trabajadores, que serán los futuros ocupantes de las viviendas. "Vamos a seguir construyendo como proveedores y a través de inclusión social en nuevos planes de obras el año que viene", expresaron a LA NACION allegados a Bonafini . "Las conversaciones ya están muy avanzadas", agregaron. Esperan sumar más proyectos a los de Chaco y Quilmes.

Detrás de la reactivación en el trabajo de la asociación está el subsecretario de Obras Públicas de la Nación, Abel Fatala. "Las Madres siguen construyendo viviendas", expresó el funcionario en el homenaje a Néstor Kirchner, el 27 de octubre pasado, en la Plaza de Mayo. LA NACION no consiguió comunicarse con Fatala, que nunca respondió los mensajes dejados en su celular.

La fundación proveerá los paneles que fabrica en Pedro de Mendoza al 3800, en Barracas. Además, capacitará a los obreros. "A la gente que no tiene trabajo ni casa se le dará cursos de albañilería, ceramista y pintura, y estarán nucleados en la Uocra", detallaron asesores de Bonafini. "Esta es una ventana para reivindicar los derechos humanos como los sienten las Madres", agregaron.

La idea para 2012 es incrementar las ventas de material que la fundación todavía comercializa a las obradores que dejó inconclusos, actividad por la que tiene importantes ingresos económicos. Con más beneficios, la asociación podría hacer frente a los juicios que enfrenta con sus anteriores proveedores. Los procesos comerciales son más de una docena y en ellos se les reclaman fondos por unos 14 millones de pesos.

Según el ministro de Obras Públicas del Chaco, Omar Judis, en la provincia ya hay un plan para construir a partir del próximo año 500 viviendas con la misma tecnología que proveen las Madres.

"La subsecretaría de Fatala ya está haciendo estudios del suelo", afirmó a LA NACION Judis, que especificó que las casas tendrán un mínimo de 72 metros cuadrados, a un costo de 2700 pesos por metro cuadrado. El ministro señaló que los proveedores de los paneles pueden ser las Madres o la empresa Cassaforma -que fue socia de la organización-. No obstante, en el organismo que conduce Bonafini dan por hecho que el negocio será para ellos.

Así, el nuevo programa -en el que las Madres proveerán los paneles de telgopor recubierto por una malla metálica y concreto- tiene un presupuesto de 97.200.000 pesos, que será aportado por la Casa Rosada. El dinero llegará a la provincia, que lo entregará a las empresas constructoras -previo certificado de avance de obras- quienes, a su vez, les pagarán a los distintos proveedores.

"Pensamos el plan porque todavía hay gente que necesita trabajo y viviendas. Además, yo no puedo cambiar la tecnología que tenemos de las Madres porque todo lo que quedo de inventario -maquinarias y materiales- hoy quedaría en desuso", explicó Judis.

"Hay estrechas conversaciones con [el gobernador chaqueño, Jorge] Capitanich", contaron a su vez voceros de la fundación.

En la provincia norteña, el programa Sueños Compartidos comenzó en 2008 con la idea de construir cerca de 1200 viviendas, 18 hospitales y dos escuelas con un presupuesto total de 425 millones de pesos. Después del alejamiento de las Madres del programa, las casas las construyen ahora "entre 12 y 15 empresas", contó Judis.

"Ya entregamos 600 viviendas, este mes serán 200 y nos quedan 400, más obras complementarias. Se están terminando de hacer", agregó el ministro.

En Quilmes
Si bien hay menos avances que en Chaco, Quilmes sería el otro lugar donde las Madres podrían involucrarse como proveedoras de paneles. "Todavía está en una idea, pero falta avanzar en las conversaciones con la gente de la asociación, especificar el lugar y la financiación", expresó a LA NACION uno de los voceros del intendente Francisco "Barba" Gutiérrez.

"El plan de viviendas está en una etapa previa, pero nuestro objetivo es hacerlo. Todavía no podemos definir los tiempos exactos", aclaró.

La relación entre Bonafini y Gutiérrez es fluida, tanto que fue el mismísimo intendente quien armó un fideicomiso con los bienes de las Madres, incluida su fábrica de paneles, de modo de que no quedaran expuestos a embargos en los juicios comerciales que enfrenta el organismo de derechos humanos.

El fideicomiso se llama "Ni un paso atrás" y su presidente es Luis Eduardo Debandi, quien habría llegado a ese lugar por medio de la UOM, el gremio de los metalúrgicos donde el "Barba" Gutiérrez es secretario de Relaciones Internacionales. Debandi no respondió a las consultas efectuadas por LA NACION.

Los obreros, con sueldos menores
"Los 600 obreros ahora no cobran las dos horas de refrigerio que les daban las Madres", admitió a LA NACION uno de los responsables de personal en el obrador de Castañares, donde se construyen 700 casas. Los trabajos actualmente están bajo la administración de la empresa Sentra SA. Aproximadamente, un oficial se emplea 44 horas semanales y cobra 1500 pesos por quincena..

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