Un inesperado derrumbe en el acantilado de Pipa, en Río Grande do Norte, en Brasil, terminó con la vida de una joven familia, que descansaban a la sombra cuando todo colapsó, quedaron bajo los escombros y murieron a causa de las graves heridas. Al remover los escombros, los rescatistas hallaron los cuerpos del padre, la madre, el bebé y el perro. La mujer estaba abrazada a su hijo de 7 meses, a quien intentó proteger del impacto.
El tremendo hecho ocurrió al mediodía de este martes cuando Stella Souza, Hugo Pereira , Sol, su bebé de 7 meses, y su mascota Brisa llegaron a la playa para pasar juntos su día, pese a las advertencias sobre los riesgos del acantilado. La familia se quedó bajo su sombra y cuando comenzó a derrumbarse, quedaron atrapados sin posibilidad de escapar.

Quienes presenciaron la terrible escena intentaron salvarlos. Al sacar los escombros, encontraron el cuerpo de la madre abrazada al bebé en un intento de protegerlo de la caída. Si bien el pequeño seguía con vida, no resistió a las heridas y murió horas después en el hospital de la zona, según informaron medios internacionales.