Dani Medina es el nombre de un joven de 22 años que tenía antojo y se comenzó a preparar un churrasco en la cocina, lo que parecía normal, en bien en una noche tranquila, terminó de la manera menos esperada. Ahora es conocido como "el chico del churrasco".
Medina es de provincia de Buenos Aires y en las últimas semanas se hizo viral por hacer un churrasco en su casa, llenar todo de humo y generar la furia de sus padres. Es que Dani fue insultado de todas las maneras posibles y no tuvo mejor idea que grabar un video y subirlo a TikTok, sin sospechar que se haría viral en cuestión de horas. El resultado fue que su madre decidió echarlo de su casa, pero el video ya arrasa en TikTok.
La pelea de "el chico del churrasco" con sus padres ya suma millones de vistas, ha generado carcajadas, memes y una avalancha de comentarios como “¡vos sos un calentón!” en las redes.
La escena viral de "El chico del churrasco"
En el video, que dura apenas unos minutos pero es contundente, se ve al joven cocinando un bife en la sartén de la cocina. De repente, su madre irrumpe en la cocina con el delantal revuelto y, con voz firme, le dice: “¿Vos te hacés el churrasco sin permiso?”. Sin más palabras, lo manda al patio con tono de “apagá el fuego y sacá la ropa de olor… ¡afuera!”. Entre humo y risas, el video se convirtió en un éxito instantáneo.
Embed - Y ustedes me van a ayudar a cumplir este sueño síganme en ig @danimedinaaaa_ #familia #sanando
Las redes sociales se inundaron de comentarios jocosos y de críticas hacia la violencia con la que sus padres se dirigieron a Dani. Todo terminó muy mal para él porque lo corrieron de su casa y tuvo que ir a lo de una amiga. Ahora, con ayuda de los usuarios, logró pagar un alquiler y desde ahí se dedica a generar contenido en redes. "Este siempre fue mi sueño", dijo en uno de sus videos, aunque reconoció que nunca se imaginó la repercusión que tuvieron las imágenes.
Mirá el video del "Chico del churrasco" que generó polémica en redes:
Embed - Hace mucho no hablaba de mis padres, si, todo sigue igual #familia #toxicidad