La histórica Bodega Norton S.A., una institución con más de 130 años de trayectoria en la vitivinicultura argentina, ha oficializado ante la Justicia la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La noticia se dio a conocer formalmente este 2 de febrero de 2026 a través de la publicación de un edicto en el Boletín Oficial de la República Argentina, bajo la órbita del Primer Juzgado de Procesos Concursales de Mendoza.
Situación financiera y causas de la crisis
La compañía atraviesa una situación financiera crítica, caracterizada por una deuda bancaria que supera los $44.000 millones (aproximadamente 30 millones de dólares). Además, según registros del Banco Central, la firma acumula más de un centenar de cheques rechazados por un monto total de $1.100 millones.
Esta medida responde a una fuerte acumulación de pasivos y a un contexto adverso para el sector vitivinícola nacional, el cual se ha visto afectado por la caída en las ventas internas y las crecientes dificultades para sostener las exportaciones. El CEO de Norton, Tomás Lange, explicó que la decisión de recurrir a la Justicia se tomó con el fin de "asegurar la continuidad de la operación y proteger los puestos de trabajo", luego de que otras alternativas financieras no prosperaran.
Cronograma judicial y próximos pasos
El tribunal ha establecido etapas legales clave que se desarrollarán a lo largo de 2026 para reordenar las obligaciones de la empresa bajo supervisión judicial:
- 6 de abril de 2026: Fecha límite para que la Sindicatura presente su informe técnico.
- 22 de junio de 2026: Plazo final para que los acreedores presenten sus peticiones de verificación de créditos y la documentación correspondiente.
- 4 de agosto de 2026: Vencimiento del plazo para presentar observaciones o impugnaciones a dichas verificaciones.
El concurso preventivo permitirá la intervención de síndicos designados para auditar las deudas y supervisar las propuestas de reestructuración que presente la bodega. Este proceso será determinante para definir la viabilidad futura de una de las firmas más tradicionales de Argentina y su impacto en proveedores, empleados y toda la cadena productiva del vino.