Este lunes en la tarde anunciaron que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) quedó bajo una nueva conducción. Luego de la renuncia de Marco Lavagna, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que Pedro Lines asumirá como director del organismo, en un contexto marcado por la inminente implementación del nuevo índice de inflación.
La salida de Lavagna se produjo a pocos días de la puesta en marcha del renovado Índice de Precios al Consumidor (IPC), una actualización metodológica que busca reflejar con mayor precisión los hábitos de consumo actuales de los hogares argentinos. Según trascendió, la decisión estuvo vinculada al momento elegido por el Gobierno para introducir el cambio en la medición.
En declaraciones radiales, Caputo destacó la trayectoria de Lines y lo definió como un funcionario con experiencia técnica y recorrido dentro del organismo estadístico. Además, explicó que el Gobierno considera que la modificación del IPC debe aplicarse en una etapa de mayor estabilidad económica, una visión que -según indicó- no coincidía con el cronograma previsto por Lavagna.
El ahora exdirector del INDEC había asumido en diciembre de 2019, durante el inicio del gobierno de Alberto Fernández, y se mantuvo en el cargo tras el cambio de gestión en 2023. Su renuncia se da en un momento clave para el organismo, que se prepara para lanzar una canasta de consumo actualizada, basada en encuestas realizadas entre 2017 y 2018, que reemplazará a la utilizada durante las últimas dos décadas.
El nuevo índice de inflación es una demanda histórica de especialistas y organismos internacionales, y su implementación se había postergado bajo el argumento de evitar distorsiones en un contexto de alta volatilidad de precios.
En paralelo, el Ministerio de Economía anticipó que la inflación de enero habría mostrado una desaceleración respecto de diciembre, cuando el IPC alcanzó el 2,8%. Si bien Caputo evitó precisar cifras, deslizó que el dato podría ubicarse en torno al 2,5%, en línea con estimaciones privadas.