La brutal caída de los salarios y el empleo terminó de conformar un "ejército de reserva" de argentinos desocupados, subocupados, o trabajadores muy mal pagados, que están dispuestos a trabajar por cualquier dinero, incluso mucho menos de lo que se necesitaría para llevar una vida digna.
La empresa Bumeran, que se dedica a buscar trabajadores a pedido de empresas, concluyó que, en febrero, el salario pretendido por un argentino que va a comenzar un trabajo es de 706.426 pesos brutos, un 17.2% más que lo relevado en febrero.
Lo alarmante es que es monto es apenas 189% más alto que el mismo dato de marzo del 2023, cuando la inflación del mismo período estuvo en el 290%.
Diferencias
Quienes comienzan su vida laboral, en general jóvenes que van por su primer empleo, se conforman con 490.000 pesos brutos
Aquellos que buscan trabajo y tienen experiencia, piden en promedio $735.557 brutos, y quienes aspiraron a cargos de jefe o supervisor, solicitan ganar $941.807 brutos.
Los más y los menos
Entre los sectores que se conforman con las remuneraciones menores están el de los camareros, con 275.000 pesos por mes; Telemarketing, con 325.000 pesos por mes y Producción, con 325.000 pesos por mes.
los trabajadores que pretenden remuneraciones más altas se encuadran en los rubros Liderazgo de Proyecto, con 1.350.000 pesos por mes; Ingeniería Industrial, con 1.200.000 pesos por mes y Tesorería de Administración y Finanzas con 1.000.000 pesos por mes.
Con respecto al género, el flagelo de la mujer cobrando menos por el mismo trabajo que un hombre se refleja en las pretensiones. Las mujeres se conforman, en promedio, con 650.000 pesos brutos, un 16% menos que los hombres.