Que enero es un mes tranquilo parece una frase de un pasado bastante lejano. Con el cambio de gobierno y el proyecto de ley “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, también conocida como Ley Ómnibus, los diputados nacionales pasaron tres jornadas viéndose las caras, debatiendo arduamente y escuchando los argumentos de los funcionarios del gobierno libertario. Con un respiro en el medio, el debate se retomará el próximo lunes.
Pero, ¿qué ha pasado hasta el momento? Bastante agua bajo el puente podría decirse. Debates más que acalorados y las chicanas no faltaron en la cámara baja. El desfile de funcionarios de distintas órbitas del Estado nacional se dio durante las tres jornadas y a lo lejos se avizora la modificación del texto original, que ya ha tenido sus pequeños retoques confirmados por los mismos miembros del equipo libertario.
No solo el contenido de la ley está en debate. También están en juego los votos necesarios para conseguir que el proyecto salga en el marco de las Sesiones Extraordinarias de la Cámara de Diputados de la Nación.
Una parte de la oposición está dispuesta a acompañar la normativa, siempre y cuando se apliquen modificaciones, sobre todo en temas puntuales, como es el electoral. Otro fragmento de la oposición solicitó en más de una oportunidad la necesidad de generar una mesa de negociación donde exponer, analizar y finiquitar cada uno de los puntos que se buscan cambiar, con representación de los diferentes frentes y un interlocutor con poder de decisión avalado por el mismísimo Javier Milei.
Pero las modificaciones no es el único tema bajo la lupa de la oposición. Distintos legisladores han manifestado a los medios porteños en cada una de las jornadas del debate que hay puntos centrales en donde no “quieren dar el brazo a torcer”. Ellos son la extensión de la emergencia pública, la delegación de facultades del Poder Legislativo al Ejecutivo, la supresión de la fórmula jubilatoria y la instalación de los aumentos por decreto, la reforma electoral, la privatización de las empresas públicas, o al menos algunas de ellas, y el aumento de retenciones.
Si bien hay cuestiones que se plantearon en el texto del proyecto y en la marcha se dieron de baja, como anular el artículo que prohibía la reunión de más de tres personas, la próxima semana el foco estará puesto en los ejes mencionados que la oposición mira con recelo. Las negociaciones políticas, las charlas de café y las alianzas estratégicas serán fundamentales para que Javier Milei consiga el ansiado quórum.
Por lo pronto, los encuentros se retoman el lunes, con la presencia de representes de diferentes sectores de la sociedad que están preocupados por el real impacto que tendrá la normativa en cada una de sus áreas. Agro, producción, biocombustible, sindicatos, cultural, medicina serán algunos de los espacios que dirán presente en la cámara baja.