El gobierno de Javier Milei concretó en la política de derechos humanos un fuerte giro a tono con la tendencia general. Es una decisión de un fuerte valor simbólico y al mismo tiempo histórico. Ocurre 50 años después de los hechos que marcaron la historia argentina pero tuvieron poca difusión. El Ministerio de Defensa contrató en la Dirección de DDHH a Silvia Ibarzábal y Arturo Larrabure, los hijos de dos coroneles que fueron asesinados en los 70 por guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Se trata de la hija de Jorge Ibarzábal, que siendo teniente coronel en 1974, fue secuestrado tras un ataque a los cuarteles de Azul y luego asesinado. “Un guerrillero le dio tres tiros a mi padre, que estaba esposado y con los ojos vendados”, contó en una entrevista conmovedora con Infobae. El segundo es hijo de Argentino Del Valle Larrabure, un coronel que vivió un brutal cautiverio de 370 días en una “cárcel del pueblo” del ERP y murió en 1975 tras ser fusilado. Ahora, su caso es analizado por el Vaticano: podrían declararlo santo.
Silvia Ibarzábal y Arturo Larrabure hablaron con Infobae sobre las tareas que tendrán a cargo a partir de ahora, aclararon que buscarán transmitir “la verdad completa” y se refirieron a un tema de enorme actualidad, como son los casos de detenidos por causas de lesa humanidad que tienen más de 75 años, los que cumplieron más de 10 años sin condena firme y los que padecen graves problemas de salud. “En Argentina se están violando los derechos humanos de estas personas. Son personas que, hoy por hoy, no tienen derechos humanos”, coincidieron.
Fuentes del Ministerio de Defensa, que encabeza Luis Petri, explicaron que Larrabure e Ibarzábal desarrollarán tareas en la Dirección Nacional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, específicamente en tareas de coordinación de los programas de cooperación con organismos nacionales e internacionales gubernamentales y no gubernamentales que entienden en el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario. También participarán en “la definición de políticas y acciones que contribuyan al bienestar del personal que integra el Ministerio, las Fuerzas Armadas y otros Organismos dependientes, como parte indivisible de los Derechos Humanos que los asiste”.
Y agregaron: “Están colaborando en contenidos formativos para los integrantes de las Fuerzas Armadas, relacionados con los valores que transmitieron sus respectivos padres desde el cautiverio, como ejemplos de vida, de perdón hacia sus captores y de amor a la Patria. Paralelamente, van a contribuir a ocuparse de los derechos humanos de hoy, actuales, de todos los militares en actividad y retirados”.
Es un nuevo enfoque, habida cuenta que los últimos 20 años, a partir de la llegada de los Kirchner al poder, el área de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa tenía como función principal el análisis de los legajos de militares propuestos para ascender -para determinar si tuvieron alguna participación en la represión ilegal- y colaborar a instancias de la Justicia Federal en los requerimientos de las causas de lesa humanidad que estaban en trámites. “Nosotros no vamos a tener esas tareas, las funciones tienen que ver con la capacitación y la transmisión de valores universales, sin exclusiones, para que las nuevas generaciones conozcan la verdad de los hechos”, explicó Silvia Ibarzábal.
También habló de la visita que hicieron un grupo de diputados de La Libertad Avanza a la cárcel de Ezeiza, donde están detenidos varios condenados por delitos de lesa humanidad, entre ellos el ex marino Alfredo Astiz. “Todo preso tiene derecho a ser visitado. Fue un acto humanitario, pero también valiente, porque sabían que cuando esto se conociera iban a ser muy criticados”, afirmó la hija del coronel post mortem.
Larrabure, a su turno, afirmó: “Indudablemente con los derechos humanos se hizo un gran negocio, como se hizo con tantas otras cosas. Nosotros queremos hacer que esto no sea un negocio. Esto tiene que ser estrictamente la pura verdad de lo que sucedió y sucede en la Argentina. Porque los derechos humanos siguen todos los días. No puede ser que los derechos humanos en la Argentina estén solo centrados en la década del 70″.
Y habló sobre el tema de los detenidos por lesa humanidad: “Todos los presos tienen derechos humanos, no hay que olvidarse de eso. Si una persona está detenida, ha sido juzgada y tiene situaciones de enfermedad o supera los 75 años, debe tener prisión domiciliaria, no pueden morirse en la cárcel porque pertenecen a la década del 70. Los derechos humanos son para todos, inclusive para esta gente. Algunos están muy mal físicamente, no puede estar en una cárcel. Aún el peor enemigo también tiene derechos humanos”.