Finalmente, tras idas, vueltas, dichos, desdichos y fuertes cruces de todo tipo, hoy llega al recinto de la Cámara baja la “Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, conocida también como Ley Ómnibus. De esta manera, se le pone fin a un mes de intenso trabajo para los diputados nacionales, atípico considerando la época del año. Las cartas están tiradas sobre las mesas y queda esperar si las negociaciones y acuerdos serán a favor o en contra de Javier Milei, quien enfrenta su primer gran desafío en el Congreso.
El terreno en el que se desarrolló la Ley Ómnibus fue por demás pantanoso desde un inicio. Un proyecto con más de 600 artículos hizo que varios sectores pusieran el grito en el cielo al entender que si se aprobaba tal cual estaba redactado, ser ponen en riesgo derechos individuales, colectivos e incluso batallas que distintos rubros ganaron a lo largo de los años.
Por las comisiones de Legislación General, Presupuesto y Asuntos Constitucionales pasaron más de una centena de representantes de la sociedad civil, analizando el impacto de la normativa en cada sector. También lo hicieron funcionarios del team libertario.
Tras varias idas y vueltas, reuniones y negociaciones de pasillos, finalmente la oposición dialoguista aseguró que dará quórum para que a partir de las 10 de la mañana se dé inicio a la sesión que sin duda paralizará a la política del país.
De acuerdo a lo que comentó a Tiempo de San Juan el diputado nacional Walberto Allende, en labor parlamentaria se acordaron algunos puntos que serán claves e importantes para el desarrollo de la sesión.
En una primera instancia, se acordó realizar un cuarto intermedio a la medianoche para que los legisladores puedan descansar, ya que se calcula que serán unas 36 horas de sesión, aunque algunos legisladores adelantaron que no descartan que el debate se extienda hasta 50 horas. Para evitar el cansancio, agotamiento y abandono del recinto, los presidentes de bloques acordaron que el cuarto intermedio se extenderá hasta el mediodía del jueves y si es necesario solicitar otro, se reanudará la sesión el mediodía del viernes.
Previo al debate, se tomará juramento a dos diputados, uno de San Luis y uno de CABA, para dar paso a la lectura del dictamen final (que tuvo varios cambios desde la firma hasta la jornada), de la mano del diputado nacional por Córdoba afín a Javier Milei, Gabriel Bornoroni. “Cuando se lean las modificaciones se va a saber bien si hay algún cambio de último momento”, señalaron desde la oposición dialoguista a portales porteños.
Sin duda será una jornada que marcará una bisagra en inicio del camino de la gestión mileista, que lleva menos de dos meses de gestión y registra un arranque bastante convulsionado. De obtener la media sanción, representara una victoria a regañadientes, debido a que la primera intención de Javier Milei y su equipo era lograr un mega proyecto sin modificaciones, situación que no sucedió.
El escenario que no se analiza es qué sucederá si no obtiene la media sanción, pero no se descartan represalias, enojos y gritos en Casa Rosada, teniendo en cuenta el perfil impulsivo que tiene el Presidente de los Argentinos.
La aprobación general estaría garantizada, pero hay artículos que aun generan ruido, pero todas son especiaciones. La verdad sobre el asunto se verá a partir de las 10 en el Congreso.