De acuerdo a los datos que se manejan a nivel nacional, en Argentina se detectan unos 2.200 casos de cáncer de ovarios por año. A nivel mundial, la enfermedad afecta a unas 250.000 mujeres, por lo que se toma cada 8 de mayo, Día Mundial del Cáncer de Ovarios, para trabajar en la difusión y concientización de la enfermedad, con el principal foco en la detección temprana.
Se denomina cáncer de ovario a cualquiera de los tipos de tumores malignos que afectan a los ovarios, aunque esta enfermedad incluye también al de trompas de Falopio y al de peritoneo. Si el mismo se detecta en etapas tempranas, el tratamiento funciona mejor, pero generalmente los síntomas aparecen en un estadío tardío, por lo cual hacerse estudios de rutina es la manera más efectiva de diagnosticarlo y tener un mejor pronóstico de salud.
Uno de los estudios de rutina es el examen físico, que consiste en un palpado en la zona de la pelvis. También el profesional médico puede indicar una ecografía transvaginal para tener una imagen clara del estado de los ovarios y detectar si hay presencia o no de anomalías.
También se encuentran los marcadores tumorales, que son sustancias que se encuentran en la sangre y que pueden indicar la presencia de la enfermedad. Un estudio de sangre indicado por el profesional es suficiente. Otro estudió que se indicar es la tomografía computarizada o resonancia magnética, que ayudan a identificar la ubicación y el tamaño de cualquier tumor. Este tipo de estudio se indica una vez que haya presunción sobre la presencia de un tumor en la zona ovárica.
Los síntomas son inespecíficos al inicio de la enfermedad. Entre ellos, se destacan: dolor, distensión abdominal, sensación de pesadez, náuseas, saciedad precoz, pérdida del apetito, constipación, cansancio, alteración del ciclo menstrual o sangrado vaginal anormal. Es de suma importancia, no solo para esa enfermedad sino para la salud en general, mantener hábitos saludables, evitar el sobrepeso, realizar control anual con el ginecólogo, realizar actividad física, no fumar, tener en claro y transmitir al profesional de la salud tratante los antecedentes patológicos de familiares cercanos.
El cáncer de ovario es una enfermedad que cada año afecta a unas 250.000 mujeres en todo el mundo y cuya tasa de supervivencia se ubica entre las más bajas. Según los datos epidemiológicos más recientes, el de ovario es un tipo de cáncer poco frecuente, que se presenta solo en un 1,5 a 2% de las mujeres a nivel global y representa alrededor del 3% de los tumores. Sin embargo, debido a que hay pocas terapias efectivas disponibles para tratarlo, es la cuarta causa de muerte por cáncer en mujeres, por debajo del cáncer de mama, pulmón y colon.
De acuerdo a las proyecciones que surgen de Globocan —una base de datos mundial que recopila estadísticas sobre incidencia y mortalidad para 36 tipos de cáncer en 185 países— el número de mujeres que serán diagnosticadas con cáncer de ovario en el año 2024 superará los 445 mil casos, casi un 42% más que lo registrado en el 2020. Siendo que, en Argentina, el cáncer de ovario es el quinto tipo de cáncer más común en mujeres, según las estadísticas que recopila el Instituto Nacional del Cáncer (INC), con 2200 detecciones anuales.
Con información de Infobae