Las muertes en exceso (muertes directas e indirectas) a nivel mundial causadas por la pandemia de covid-19 se estiman en 22,1 millones, en comparación con las siete millones de muertes notificadas hasta ahora, según el informe sobre estadísticas sanitarias globales 2026 presentado este miércoles por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La cifra es el triple de las notificadas hasta ahora, 7 millones de muertes "notificadas" formalmente por cada país a la OMS, nombre por nombre de personas que fallecieron específicamente por covid-19. Es la cifra más baja porque depende totalmente de la capacidad de testeo y de la burocracia de cada país.
A mitad de la pandemia, la OMS ya sabía que los 7 millones eran insuficientes. Por eso, se realizó un modelo matemático que estimaba que el impacto real (directo e indirecto) rondaba los 14,9 a 15 millones de muertes para fines de 2021. Esta era la cifra de referencia que usaba hasta ahora.
La estimación actual
La cifra presentada este miércoles se traduce en que por cada muerte por covid-19 registrada hubo alrededor de dos muertes adicionales relacionadas con ella.
Para Argentina, el informe de la OMS de 2026 y los datos del Ministerio de Salud de la Nación muestran una brecha similar a la global entre lo que se notificó oficialmente por sistema y lo que las estadísticas de "exceso de mortalidad" terminaron revelando.
El caso de Argentina con el Covid
Argentina mantuvo un sistema de notificación a través del SNVS (Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud). Según los datos consolidados a mayo de 2026, las muertes notificadas oficialmente fueron 130.800.
Este número corresponde estrictamente a casos con diagnóstico confirmado de COVID-19 que fueron cargados en el sistema por clínicas y hospitales.
De acuerdo al informe presentado este miércoles por la OMS, la cifra en el pais se eleva considerablemente. El exceso de mortalidad para Argentina se estima ahora en aproximadamente 195.000 a 210.000 fallecidos.
Según los expertos, este hallazgo pone de relieve tanto la subnotificación que hubo de las muertes provocadas directamente por el virus, como el volumen de las muertes indirectas por las interrupciones en la atención sanitaria, las dificultades económicas y otros factores sociales durante ese periodo de emergencia sanitaria.
Las muertes en exceso a nivel mundial alcanzaron su punto máximo en 2021, con 10,4 millones de decesos, principalmente debido a la aparición de variantes más mortales de la covid, como la Delta, y a la considerable presión sobre los sistemas de salud, explicó en una conferencia de prensa en Ginebra el director del Departamento de Datos de la OMS, Alain Labrique.
En comparación con los niveles que se podían esperar si la pandemia no hubiese ocurrido, las muertes globales fueron un 6,2% superiores en 2020 y alcanzaron un máximo del 17,9% en 2021.
Las personas de edad avanzada y los hombres representaron una mayor proporción de la mortalidad total.
Un revés a los avances mundiales en la esperanza de vida
"Vemos que la pandemia revirtió casi una década de avances mundiales en la esperanza de vida y la esperanza de vida saludable", explicó el especialista en datos.
Entre 2019 y 2021, la esperanza de vida mundial descendió de 73 a 71 años y la esperanza de vida saludable, de 63 a 61 años, pero posteriormente hubo una recuperación que permitió volver a los niveles de 2019.
"En 2023, la esperanza de vida mundial de las mujeres había vuelto a los niveles previos a la pandemia, mientras que la esperanza de vida de los hombres y la esperanza de vida saludable para ambos sexos se mantienen ligeramente por debajo, lo que refleja una recuperación mundial amplia, pero desigual", señaló Labrique.
FUENTE: Clarín