La industria aérea global amaneció este sábado con un escenario inesperado y digno de ciencia ficción: una tormenta solar obligó a activar un protocolo de emergencia que afecta a miles de aviones en todo el planeta. Airbus y la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) emitieron una Directiva de Aeronavegabilidad de Emergencia que impacta directamente en la familia de aviones A320, tanto los tradicionales ceo como los modernos neo.
La orden es estricta: actualizar el software del sistema de control de vuelo antes del domingo 30, o dejar los aviones en tierra.
¿Qué originó esta falla inédita?
Todo comenzó a fines de octubre, cuando un incidente grave reveló que la radiación solar asociada a recientes tormentas geomagnéticas podía corromper la memoria de las computadoras que controlan los alerones y elevadores del avión. Esta falla, conocida como “bit flip”, puede causar que el sistema interprete datos erróneos y ejecute maniobras bruscas no comandadas por los pilotos.
El portavoz de Airbus, Guillaume Steuer, confirmó que el problema se detectó tras analizar un evento en vuelo y aseguró que ya existe un parche de software para evitar la interferencia.
La falla se encuentra en las computadoras ELAC, fabricadas por Thales, responsables de comandar los movimientos que permiten ascender, descender y estabilizar el avión. Un “bit flip” puede llevar a que el sistema ordene una picada repentina, aun cuando la aeronave se encuentra en actitud normal.
El caso que encendió todas las alarmas
El episodio que aceleró la investigación fue el ocurrido el 30 de octubre, cuando un vuelo de JetBlue entre Cancún y Newark reportó pérdida momentánea de control por una anomalía en el sistema ELAC.
Desde entonces, Airbus activó un proceso urgente para actualizar los sistemas en más de 6.000 aviones A320 en todo el mundo, generando una presión operativa inédita en plena temporada alta.
Impacto en Sudamérica: talleres trabajando 24/7
La región es una de las que más aviones A320 opera a nivel global, por lo que la directiva causó un verdadero terremoto logístico.
JetSMART
La compañía informó que solo un número reducido de sus aviones requiere intervención y que serán atendidos en la madrugada. Aseguraron que, por el momento, no hay afectación en su operación, aunque cualquier cambio será informado directamente a los pasajeros.
LATAM
Es el operador más grande de la región y reconoció que decenas de aviones necesitan la actualización. En sus talleres de Santiago y San Pablo, trabajan con turnos de 24 horas para cumplir con el plazo, aunque anticiparon posibles reprogramaciones durante el fin de semana.
Avianca y Sky Airline
Ambas aerolíneas confirmaron que un porcentaje importante de sus aviones—en especial los modelos neo—requiere la actualización inmediata.
Aerolíneas Argentinas
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No está afectada: su flota de corto y mediano alcance utiliza Boeing 737 y Embraer 190, modelos que no dependen de las computadoras fabricadas por Thales.
La actualización no requiere cambiar piezas ni detener los aviones por días. El procedimiento consiste en conectar una laptop de mantenimiento al sistema ELAC y cargar el nuevo software. El problema no es el tiempo, sino la magnitud: miles de aviones necesitan la actualización al mismo tiempo y hay pocos técnicos certificados para hacerlo.
El fenómeno ya es conocido como el “Efecto Solar” de noviembre de 2025, y marcará un antes y un después en los manuales de seguridad aeronáutica.
Mientras las aerolíneas de la región corren contrarreloj para blindar sus aviones, los pasajeros deberán armarse de paciencia: esta vez, la seguridad no depende del clima en tierra… sino del clima espacial.