Noelia Castillo Ramos, la joven de 25 años que vive en Alicante, España, y cuyo caso conmueve al mundo entero, recibirá este jueves la eutanasia.
Noelia Castillo Ramos, la joven de 25 años que vive en Alicante, España, y cuyo caso conmueve al mundo entero, recibirá este jueves la eutanasia en un hospital público. Tiene una lesión medular irreversible que la dejó parapléjica y le provoca dolores constantes que, según expresó varias veces, no puede seguir soportando. El procedimiento se realizará bajo la ley española que regula la eutanasia.
El procedimiento se realizará bajo la ley española que regula la eutanasia, vigente desde 2021. Su caso estuvo frenado durante más de un año por un conflicto judicial, luego de que su padre intentara impedirlo. Finalmente, la Justicia resolvió que Noelia puede decidir por sí misma y que su voluntad debe ser respetada.
Antes de llegar a esta instancia, la joven tuvo que atravesar un proceso exigente: presentó dos solicitudes formales con semanas de diferencia, fue evaluada por distintos médicos y también por especialistas que confirmaron que está en pleno uso de sus facultades mentales. Todos coincidieron en que su condición es grave, irreversible y que le genera un sufrimiento constante.
¿Cómo será el procedimiento?
En una habitación preparada para garantizar intimidad y acompañamiento, el equipo médico primero le administrará una sedación profunda para que pierda la conciencia y no sienta dolor. Una vez que esté completamente dormida, se aplicarán fármacos que detienen las funciones vitales en pocos minutos.
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En España, la eutanasia puede realizarse de dos formas: que la persona se administre la medicación o que lo haga el personal de salud. En el caso de Noelia, será el equipo médico quien aplique los medicamentos por vía intravenosa.
Durante todo el proceso, un médico permanecerá a su lado hasta el final. Luego, se elaborará un informe que será enviado a un organismo de control para garantizar que todo se realizó conforme a la ley. Legalmente, su fallecimiento será considerado una muerte natural.
“Quiero dejar de sufrir y que se respete mi voluntad”, había expresado Noelia en uno de los documentos del proceso.
Su historia vuelve a poner en debate un tema sensible: el derecho a decidir sobre el propio final en situaciones de sufrimiento extremo. Más allá de la discusión, este jueves se concretará una decisión profundamente personal, tomada después de un largo camino.