En una decisión que marca un quiebre en la estrategia diplomática del país, el gobierno del presidente José Antonio Kast resolvió retirar formalmente el patrocinio de Chile a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para la Secretaría General de las Naciones Unidas. Pese a este revés por parte de su propio país, la exmandataria afirmó que su "disposición a contribuir permanece intacta" y confirmó que continuará en la carrera con el respaldo de los gobiernos de Brasil y México.
Argumentos del Ejecutivo: "Candidatura inviable"
La administración de Kast comunicó su decisión argumentando que, tras un análisis del escenario internacional, la postulación de la ex jefa de Estado se ha vuelto inviable. Según el comunicado oficial de la Cancillería, la "dispersión de candidaturas de países de América Latina" y las diferencias con actores relevantes en el proceso de definición impiden el éxito de esta iniciativa.
Además de retirar el patrocinio, el Gobierno instruyó al Ministerio de Relaciones Exteriores y a las embajadas a cesar de inmediato cualquier esfuerzo de promoción de la figura de Bachelet. Sin embargo, se aclaró que Chile se abstendrá de apoyar a cualquier otro candidato en reconocimiento a la trayectoria de la expresidenta. Reportes indican que la postura del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien habría expresado señales de oposición a la candidatura de Bachelet, fue un factor determinante en la decisión de Kast.
La respuesta de Bachelet y el eje regional
Michelle Bachelet reaccionó a través de un comunicado donde reconoció que la definición de la política exterior es una prerrogativa del actual mandatario, aunque subrayó que su visión de Estado es distinta. La exmandataria agradeció la confianza inicial depositada por la administración de Gabriel Boric, quien formalizó su postulación en febrero pasado, y enfatizó que los desafíos del siglo XXI requieren de una cooperación que trascienda las diferencias políticas internas.
Al contar con el apoyo de las administraciones de Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, Bachelet mantiene su nombre en competencia en un proyecto de "naturaleza colectiva". La expresidenta, de 74 años, cuenta con un amplio prestigio internacional tras haber sido directora de ONU Mujeres y Alta Comisionada para los Derechos Humanos.
Repercusiones políticas en Chile
La medida generó un inmediato eco en el Congreso Nacional:
- Desde el oficialismo: El diputado Stephan Schubert (Partido Republicano) defendió el retiro, señalando que la nominación no fue una "candidatura de Estado" al no haber sido consensuada con la oposición en su momento.
- Desde la oposición: El diputado socialista Raúl Soto calificó la determinación como un "bochorno internacional" que debilita la posición de Chile en el escenario global.
El escenario para la sucesión de Guterres
El proceso para suceder a António Guterres, cuyo mandato finaliza en diciembre de 2026, se perfila como altamente competitivo. En los 80 años de historia de la ONU, ninguna mujer ha ocupado el cargo máximo, y la tradición de rotación regional favorecería en esta ocasión a un representante latinoamericano.
Junto a Bachelet, otros nombres de la región que asoman con fuerza son la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi, este último impulsado por el gobierno de Javier Milei. La decisión final dependerá de los equilibrios geopolíticos y de los acuerdos dentro del Consejo de Seguridad de la ONU.