María Corina Machado, la principal opositora al gobierno de Nicolás Maduro y flamante premio nobel de la paz, logró salir subrepticiamente de Venezuela la noche anterior al 10 de diciembre, Día Universal de los Derechos Humanos, en una operación de alto riesgo. El operativo fue el primer paso, y el más difícil, para que la líder opositora pueda reunirse con su familia y tener en sus manos la distinción otorgada en Noruega.
Según revelaciones del diario norteamericano Wall Street Journal, que cita a fuentes del gobierno de Donald Trump, la evasión se llevó a cabo en una pequeña lancha. De noche y con una pequeña comitiva de seguridad, Machado se hizo a la mar y navegó menos de tres horas, recorriendo las 25/30 millas náuticas (equivalentes a 45/60 kilómetros) que la separaban de Curazao, su primer destino. La operación ha sido descrita como un plan que podría pasar por un "guion de Hollywood o de una señal de 'streaming'".
Una vez a salvo en Curazao, Machado tomó un vuelo con destino a Noruega, logrando así escapar de Venezuela y del cierre casi total del espacio aéreo venezolano decretado tras la incursión ilegal de aeronaves norteamericanas..
Un viaje peligroso
Machado, quien había permanecido escondida durante un año y medio para evitar ser arrestada, enfrentaba un riesgo extremo al intentar salir del país. De hecho, un alto funcionario del Instituto de Investigación para la Paz de Oslo advirtió que la logística para trasladarla había resultado “más complicada de lo previsto”.
Pese a sus esfuerzos, Machado no logró llegar a tiempo para asistir a la ceremonia de entrega del galardón en la capital noruega. El titular del comité nobel había confirmado previamente su ausencia para no comprometer su seguridad. En su representación, su hija Ana Corina Sosa Machado recibió el premio y transmitió el discurso de su madre.
Agradecimiento
La opositora pudo confirmar su salida en una llamada telefónica con Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel. En dicha conversación, Machado explicó que "mucha gente arriesgó sus vidas" para permitir su viaje a Oslo. "Estoy muy agradecida a ellos y esto es una muestra de lo que este galardón significa para el pueblo venezolano", dijo Machado.
Machado difundió un mensaje indicando que estaba abordando un vuelo para llegar lo más rápidamente posible a Oslo para reunirse con la distinción y con su familia. Expresó su emoción por la oportunidad de abrazar a sus hijos y a su familia, a quienes no ve desde hace dos años.
El contexto geopolítico que rodea esta evasión es notable, ya que el gobierno de Donald Trump mantiene en el Caribe el mayor operativo militar estadounidense en décadas, con autorización para atacar embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico, lo que podría servir de reaseguro para la opositora.
Machado ha prometido que, tras reunirse con el galardón y su familia, regresará a Venezuela, aunque esa parte del plan es considerada sumamente peligrosa.