En un contexto de extrema tensión energética y política, la República Popular China ha entregado una donación de 5,000 sistemas fotovoltaicos de 2 kilovatios (kW) a Cuba, una medida que representa un desafío directo al impacto de las sanciones y el "cerco petrolero" impuesto por los Estados Unidos. Esta iniciativa se implementa mientras Washington endurece su postura, incluyendo órdenes ejecutivas que facultan la imposición de aranceles a países que suministren petróleo a la isla, con el fin de asfixiar su logística energética.
Infraestructura para la "supervivencia energética"
El programa, ejecutado por la Unión Eléctrica (UNE), no busca la autosuficiencia total de los centros, sino garantizar lo que los expertos denominan "supervivencia energética". De la cifra total de equipos, 2,671 unidades se destinan a centros vitales municipales para asegurar que servicios esenciales como policlínicos, hogares maternos, bancos, funerarias y emisoras de radio mantengan su operatividad de forma autónoma, independientemente de las contingencias en la red nacional o los apagones masivos.
Al tratarse de sistemas aislados que no dependen del sistema electro energético nacional, estas instituciones podrán mantener funciones críticas como la refrigeración de vacunas y la atención médica de urgencia.
Impacto social en zonas de difícil acceso
Paralelamente, el apoyo chino contempla la instalación de 2,329 sistemas en hogares de comunidades intrincadas. Esto beneficia a familias que nunca han contado con servicio eléctrico o que dependen de grupos electrógenos que hoy no funcionan por la escasez de combustible. Según las autoridades del proyecto, esta tecnología no solo mejora la calidad de vida al permitir el uso de electrodomésticos básicos, sino que también funciona como un mecanismo para frenar la migración interna desde las zonas rurales hacia las ciudades.
Un frente común ante las sanciones
La respuesta de Cuba al asedio de Washington no solo se apoya en la solidaridad internacional, sino también en reformas internas. El gobierno cubano ha implementado la Resolución 41/2026, que exonera de impuestos a quienes inviertan en fuentes renovables, incentivando un cambio en la matriz energética que actualmente depende en un 80% de combustibles fósiles.
Además de China, otros actores internacionales se han sumado a este esfuerzo:
- Canadá: Proyecto de 502 sistemas fotovoltaicos en la provincia de Holguín.
- Austria: Donaciones destinadas a la operatividad de quirófanos en hospitales pediátricos.
- Brasil: Campañas de movimientos sociales (como el MST) para dotar de paneles solares a escuelas cubanas.