Branka Motors: discurso calcado y un mismo outfit, la curiosa presentación de los tres acusados por la mega estafa
Alexis Marcó, Facundo Banega y Jonatan Marcó se sentaron por segunda vez frente a la jueza Ana Carolina Parra y, tras ser imputados formalmente por la fiscalía, rompieron el silencio. Las llamativas similitudes de sus defensas y el suspenso para conocer si recibirán prisión preventiva o si recuperarán la libertad. El miércoles se define la maratónica audiencia que inició el lunes.
Este martes, se retomó la audiencia contra los imputados por la mega estafa de Branka Motors y, si bien no se definió su situación de privación de libertad -pues se dictó un cuarto intermedio para conocer la decisión-, los tres acusados rompieron el silencio y, además de ofrecer un discurso similar, curiosamente, eligieron el mismo outfit para sentarse frente a la jueza de Garantías.
En medio de un clima caldeado que se desarrollaba en las escalinatas de Tribunales, con decenas de denunciantes reclamando justicia, Alexis Marcó, Facundo Banega y Jonatan Marcó fueron imputados formalmente por el fiscal Guillermo Heredia por el delito de defraudación por engaño en 348 hechos, en concurso real.
WhatsApp Image 2026-03-03 at 5.45.13 PM (1)
Vestidos de negro por completo y sin mostrarse alterados en ningún momento, los propietarios de la concesionaria de motos señalada por estafa escucharon atentamente la acusación del Ministerio Público y, cuando tuvieron la oportunidad de hablar, aprovecharon el momento de una llamativa manera. Es que, cual lección, dijeron exactamente lo mismo.
El primero en tomar la palabra fue Jonatan, quien -en una especie de introducción de su relato- contó cómo fueron los inicios de la empresa, el esfuerzo y el trabajo que dedicaron para ponerla en funcionamiento. Luego, aseguró que todo marchaba sobre ruedas hasta que un incidente del que fueron víctimas rompió con la paz, en referencia al intento de hurto de una motocicleta de su local situado en Av. Rioja.
WhatsApp Image 2026-03-03 at 5.45.13 PM (2)
Lo que podría percibirse como un nudo en su historia, para Jonatan fue el quiebre de todo y por culpa de un medio de comunicación que, según manifestó, informó mal, se generó una bola de nieve difícil de frenar. Acorde señaló, a partir de ese momento, "se incitó a la violencia" y el lunes 16 de febrero estalló la bomba en las puertas del comercio, con una masa de reclamos.
Para culminar con su narrativa, el imputado aclaró no haber cometido un ilícito, que esperaba un hijo y que quería solucionar cuanto antes su situación procesal, ya que habían intentado convenir una reparación del daño, pero que por las sumas que pretendían los denunciantes, les resultaba imposible de acceder a la solución alternativa.
WhatsApp Image 2026-03-03 at 5.45.12 PM
Hasta ese entonces en la audiencia, salvo la coincidencia del total black, nada había causado extrañez. No obstante, fueron las expresiones de los otros dos acusados lo que despertó sospechas de un discurso calcado. Casi en un mismo orden de ideas, los sujetos repitieron las formas y los argumentos. Que comenzaron el emprendimiento, que todo iba bien hasta el hecho policial y que no tenían antecedentes penales.
Como cierre, los imputados se refirieron a su situaciones personales y a sus deseos de culminar con el proceso penal que podría durar un año como máximo, tras el pedido de Investigación Penal Preparatoria del fiscal y la ayudante fiscal, Gabriela Blanco. Los representantes de la UFI de Estafas y Delitos Informáticos solicitaron a la jueza Ana Carolina Parra que les dictara 4 meses de prisión preventiva; algo que adhirió la querella conformada por al menos siete abogados.
WhatsApp Image 2026-03-03 at 5.45.13 PM (3)
Por su parte, la defensa encarnada por José Tejada requirió medidas coercitivas menores, ya que sostuvo que no había riesgo de fuga ni peligro para la instrucción. Incluso, ofreció que sus defendidos utilizaran un dispositivo electrónico -como una tobillera- en lugar de ser trasladados al Servicio Penitenciario.
La magistrado le puso suspenso a la cuestión, pues dictó un cuarto intermedio para el miércoles al mediodía para emitir la resolución. Más allá de que habían transcurrido tres horas de audiencia, sumado a lo actuado durante el lunes, cuando sucedió el control de detención, la razón por la que se instauró una pausa fue la agenda con otras audiencias dispuesta para la jueza de la causa.
Ahora, restará esperar por si los sujetos que permanecen tras las rejas en una comisaría continuarán detenidos o si serán enviados a sus respectivos domicilios o si, en el mejor de los casos para ellos, recuperan la libertad bajo medidas cautelares que preserven la causa.