Un changarín abusó en reiteradas ocasiones de su hijastra y fue condenado, pero se salvó de ir a la cárcel
Los hechos comenzaron cuando la víctima tenía 13 años y se extendieron durante casi dos años. Este martes, el hombre acordó el juicio abreviado y recibió una pena de cumplimiento condicional.
Un changarín fue condenado a tres años de prisión de cumplimiento condicional por abusar en reiteradas ocasiones de su hijastra, cuando la adolescente tenía entre 13 y 14 años. Los hechos ocurrieron en la vivienda que compartían en Santa Lucía. Esa pena fue el resultado de un acuerdo juicio abreviado a través del cual el sujeto aceptó su responsabilidad en los ultrajes, pero zafó de queda preso.
La sentencia fue dictada este martes por el juez de garantías Diego Manuel Sanz, quien homologó el acuerdo de juicio abreviado presentado por la fiscal Valentina Bucciarelli y la abogada María Filomena Noriega. De esa manera, el acusado evitó una pena de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial. No se da su identidad para preservar a la víctima.
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La fiscal Valentina Bucciarelli y la ayudante fiscal Silvina Ruiz, de la UFI ANIVI.
El ahora condenado, de 50 años, convivió durante siete años con la madre de la víctima y ejercía el rol de padrastro. La denuncia fue radicada en noviembre de 2025 ante la fiscal Bucciarelli y la ayudante fiscal Silvina Ruiz, de la UFI ANIVI, quienes imputaron al changarín el delito de abuso sexual simple reiterado, agravado por la condición de guardador.
La audiencia estaba prevista inicialmente como formalización, pero durante la exposición la fiscal informó que habían arribado a un acuerdo con la defensora María Filomena Noriega y el imputado, quien aceptó la pena de tres años de prisión condicional. El juez hizo lugar al planteo y refrendó el acuerdo.
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La abogada defensora María Filomena Noriega.
Según la acusación, los ultrajes ocurrieron en una casa de Santa Lucía entre 2024 y 2025. Sin embargo, el caso estalló a fines de 2025 cuando la chica habló con una docente de su escuela sobre los abusos sexuales que había sufrido por parte de su padrastro. Después, una de las hermanas mayores de la chica tomó conocimiento de esos hechos y radicó la denuncia. Ella ya notaba algo extraño, dado que el padrastro controlaba y celaba por demás a la nena.
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El juez de garantías Diego Manuel Sanz.
La adolescente declaró en Cámara Gesell y contó que los maltratos comenzaron cuando ella tenía 13 años y se extendieron durante casi 2 años. También relató que fueron, al menos, tres hechos y que consistieron en tocamientos en distintas partes del cuerpo, y en ocasiones el sujeto se desnudó.