Cuando parecía abrirse una puerta de negociación a partir del ofrecimiento de 420.000.000 de pesos para resarcir a los damnificados de Branka Motors, la investigación dio un giro contundente. El fiscal Guillermo Heredia, a cargo de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, pidió la captura de los tres supuestos dueños de la firma y ordenó allanamientos que terminaron con todos tras las rejas.
Quiénes son los detenidos
Los principales señalados en la causa son los hermanos Alexis Javier Marcó y Jonathan David Marcó, junto a Facundo Agustín Banega Suvire.
Alexis Marcó fue detenido el sábado en su vivienda del barrio Cordillera de los Andes, en Santa Lucía. Ese mismo día, su hermano Jonathan fue arrestado en el barrio Los Andes, en Chimbas, tras un procedimiento policial que lo retiró esposado de su domicilio.
En tanto, Banega no fue hallado inicialmente en su casa de Santa Lucía y se emitió una orden de captura nacional. Sin embargo, su abogado se comunicó con la fiscalía para coordinar su presentación y finalmente se entregó este domingo 1 de marzo por la mañana en la Comisaría 27ª de Rivadavia, según confirmaron fuentes policiales.
Los operativos habían sido solicitados por el fiscal Heredia y autorizados por la jueza de garantías Carolina Parra.
De qué los acusan
En el Ministerio Público Fiscal ya contabilizan 342 denuncias formales contra los responsables de la concesionaria. El perjuicio económico supera ampliamente los 400.000.000 de pesos y podría incrementarse si continúan sumándose damnificados.
La hipótesis fiscal indica que los acusados ofrecían motocicletas a valores inferiores a los del mercado, fijaban plazos de entrega y luego incumplían los contratos. Muchos clientes pagaron el total de contado y otros solicitaron préstamos para afrontar la compra, pero nunca recibieron el rodado.
La causa se originó públicamente el 16 de enero de 2026, cuando un procedimiento policial en el local ubicado en la esquina de avenida Rioja y 25 de Mayo, en Capital, expuso el conflicto. Tres días más tarde, decenas de compradores se manifestaron frente al comercio para exigir respuestas. Desde entonces, las presentaciones judiciales se multiplicaron y el expediente quedó en manos de la UFI de Estafas y Delitos Informáticos.
Sin acuerdo, por ahora
Hasta hace pocos días, la defensa de los empresarios había acercado una propuesta para ofrecer 420 millones de pesos como reparación integral a los denunciantes e intentar cerrar la causa penal. La iniciativa buscaba alcanzar una conciliación y evitar que el proceso avanzara.
No obstante, para el fiscal Heredia los tiempos se agotaron. Las pruebas recolectadas durante los primeros meses del año, sumadas al volumen de denuncias, llevaron a considerar que habría existido una maniobra ilícita organizada que dejó un tendal de damnificados.
Ahora, los hermanos Marcó y Banega permanecerán detenidos y, en un plazo de 72 horas, deberán afrontar la audiencia de formalización en Tribunales. Además del expediente principal, también pesan sobre ellos denuncias vinculadas a otras firmas asociadas a su actividad comercial, como EMMEBE y Triax Motors, que quedaron bajo la lupa en el marco de la investigación.