San Juan inició la implementación del programa Viticultura 360, una iniciativa técnica y participativa destinada a establecer una planificación estratégica integral para los próximos años. El objetivo central de esta política del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación es generar una hoja de ruta que otorgue previsibilidad al sector, fortalezca la identidad local y posicione a la jurisdicción como un referente en la diversificación productiva. A través de este esquema, se busca integrar a todos los eslabones de la cadena de valor para asegurar la sostenibilidad del tejido social y el resguardo del patrimonio histórico-cultural vinculado a la actividad vitivinícola.
El programa contempla el desarrollo de iniciativas específicas para seis sectores productivos: uva de mesa, pasas de uva, enoturismo, jugo concentrado de uva, vinos fraccionados y vinos a granel. La metodología de trabajo se estructura a partir de talleres participativos donde se convoca a representantes del ámbito público, privado, académico y de organismos técnicos. En una primera fase, las mesas de trabajo se enfocarán en el vino fraccionado, las pasas y el jugo concentrado, mientras que en una etapa posterior se abordarán el vino a granel, el enoturismo y la uva de mesa.
Durante estos encuentros, se aplican técnicas de relevamiento para conocer las expectativas de los actores locales, identificar obstáculos críticos y detectar potencialidades de inversión. El proceso técnico incluye el análisis de la relación entre los diversos sectores para fomentar estrategias asociativas, además de evaluar el impacto del desarrollo turístico sobre el paisaje y la cultura de la vid. Este intercambio de perspectivas busca unificar criterios sobre la situación actual y las proyecciones de crecimiento para cada área específica.
La información obtenida en los talleres será procesada por equipos técnicos para la elaboración de una matriz FODA de la vitivinicultura provincial. Este documento permitirá diagnosticar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas del sector bajo un enfoque socio-territorial e institucional. Con este diagnóstico y la hoja de ruta consensuada, se pretende consolidar una estructura productiva diversificada que garantice el desarrollo sostenible y la competitividad de todos los productos derivados de la vid en los mercados nacionales e internacionales.