La definición de la licitación para el gasoducto Vaca Muerta–Río Negro profundizó la tensión entre los principales jugadores del sector energético. Techint quedó fuera del negocio tras perder por precio frente a la empresa india Welspun y, luego de que el consorcio Southern Energy (SESA) rechazara sus contraofertas fuera de término, el grupo que lidera Paolo Rocca analiza avanzar con una denuncia por dumping.
La decisión del consorcio de priorizar la eficiencia de costos por sobre el criterio de “compre nacional” generó malestar en el holding, que acusa competencia desleal por parte de la firma india, a la que señala por ofrecer tubos fabricados con “chapa china”.
Según reconstruyeron fuentes vinculadas a la negociación, el proceso comenzó en octubre de 2025, cuando se invitó a 15 proveedores nacionales e internacionales. Tras la validación técnica, quedaron tres finalistas: un proveedor chino, Welspun y Techint. En esa instancia, la oferta inicial del grupo argentino fue de USD 280 millones, un 45% más alta que la de la empresa india. En las rondas posteriores, Tenaris apenas redujo su propuesta en un 5%.
El 23 de diciembre, durante una reunión del directorio de SESA, YPF impulsó una moción para otorgar una última oportunidad a Techint, apelando a una cláusula que prioriza empresas nacionales si la diferencia de precios se ubica entre el 15% y el 20%. La iniciativa no tuvo apoyo y, además, la oferta de la “T” no calificaba por exceder esos márgenes. Por unanimidad, el consorcio —liderado por Pan American Energy (PAE) e integrado también por YPF, Pampa, Golar y Harbour— adjudicó el contrato a Welspun.
Con la licitación ya cerrada, Techint presentó una nueva propuesta una semana después, bajando su precio a USD 250 millones, y luego, el 6 de enero de 2026, aseguró que podía igualar la oferta ganadora. En una carta, Tenaris sostuvo que buscaba “preservar la operación industrial a largo plazo”, aun cuando el negocio no resultara rentable. También citó al RIGI, que plantea como objetivo fomentar el desarrollo de cadenas de producción locales. La respuesta de SESA volvió a ser negativa.
Desde la industria explicaron que la propuesta india no solo resultó más competitiva en precio, sino también en plazos y flexibilidad de pagos, un punto clave en un contexto de caída de los precios internacionales de la energía y estructuras de costos ajustadas.
En el entorno de Techint sostienen que la diferencia del 40% es “falsa” y que la oferta adjudicada presenta precios de dumping, es decir, valores por debajo de los costos reales para ganar mercado. Bajo ese argumento, el grupo evalúa iniciar acciones para “evitar el daño a la producción local y al empleo asociado”.
Tal como se informó, fuentes cercanas a la siderúrgica advirtieron que la pérdida del contrato podría derivar en el cierre de la planta de Siat en Valentín Alsina, donde trabajan 420 empleados, además de otros puestos indirectos. Desde el sector relativizan el impacto y señalan que no se trata de una producción completamente nacional, ya que la chapa es importada y en el país se realiza el doblado y la costura.
La derrota frente a Welspun no es un hecho aislado. En la licitación de los ductos que conectan el Golfo San Matías con los barcos de licuefacción, un proveedor chino se quedó con el contrato, dejando fuera a una pyme vinculada a la cadena de valor de Tenaris. Ese antecedente profundizó la preocupación del grupo por el avance de productos asiáticos en el mercado local.
Los caños adjudicados a la empresa india deberán estar listos en el segundo semestre de 2026, con el objetivo de que el sistema esté operativo para el invierno de 2028. Las obras de los ductos submarinos comenzarían entre marzo y abril.
La próxima gran disputa será la licitación del megaproyecto Argentina LNG, liderado por YPF, que demandará una inversión de entre USD 17.000 y USD 20.000 millones. La adjudicación se prevé para marzo, y Techint volverá a competir en una compulsa que incluirá nuevamente a empresas de distintas partes del mundo.