El oro superó por primera vez en su historia la barrera de los 5.000 dólares por onza, impulsado por la incertidumbre global, la volatilidad financiera y la creciente demanda de activos de refugio, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y decisiones de política económica del presidente estadounidense Donald Trump.
El precio del oro al contado alcanzó el lunes los 5.088,52 dólares por onza en las primeras operaciones del mercado asiático, tras tocar un máximo intradiario de 5.092,71 dólares, según datos de mercado. Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en febrero avanzaron hasta 5.079,30 dólares por onza. En paralelo, la plata subió hasta 108,91 dólares por onza, luego de marcar un récord de 109,44 dólares, mientras que el platino llegó a 2.871,40 dólares y el paladio a 2.075,30 dólares, su nivel más alto en más de tres años.
El metal dorado acumuló un alza de 64% en 2025 y más de 17% en lo que va del año, apoyado por la búsqueda de cobertura frente al riesgo, la expectativa de una política monetaria más laxa en Estados Unidos, las compras sostenidas de bancos centrales y los flujos récord hacia fondos cotizados. China extendió su programa de compras de oro por decimocuarto mes consecutivo en diciembre, según operadores del mercado.
En enero de 2024, el precio del oro se ubicaba apenas por encima de los 2.000 dólares por onza, lo que refleja la magnitud del avance reciente. Analistas vinculan esta trayectoria a la debilidad del dólar, la inflación elevada a nivel global y los conflictos armados en Ucrania y Gaza, además del rol de Washington en Venezuela.
“En los últimos días, la acción sobre el precio del oro ha sido un comportamiento de manual de refugio seguro”, señaló Fawad Razaqzada, analista de mercado de Forex.com. “La demanda subyacente de protección sigue allí. La confianza en el dólar y los bonos parece un poco endeble”, agregó.
En el mercado cambiario, el dólar estadounidense retrocedió frente a las principales monedas. La divisa se debilitó tras versiones sobre contactos de la Reserva Federal de Nueva York con operadores respecto al tipo de cambio del yen japonés, lo que impulsó a la moneda asiática hasta 153,89 por dólar, su nivel más alto desde noviembre. El billete verde también cayó frente al euro, la libra esterlina, el won surcoreano y el dólar de Singapur.
Un dólar más débil tiende a favorecer al oro, ya que vuelve al metal más accesible para los tenedores de otras monedas. En ese marco, los mercados permanecen atentos a posibles intervenciones oficiales y a la reunión de política monetaria de la Reserva Federal prevista para esta semana.
Las proyecciones del sector mantienen un sesgo alcista. “Esperamos nuevas subas. Nuestro pronóstico actual sugiere que los precios alcanzarán un pico cercano a los 5.500 dólares más adelante este año”, dijo Philip Newman, director de Metals Focus. “Son probables correcciones periódicas a medida que los inversores tomen ganancias, pero cada ajuste sería breve y encontraría un fuerte interés comprador”, añadió.
En enero de 2024, el precio del oro se ubicaba apenas por encima de los 2.000 dólares por onza, lo que refleja la magnitud del avance reciente (REUTERS)
La plata, por su parte, superó los 100 dólares por onza por primera vez el viernes, tras una suba de 147% el año pasado, apoyada por flujos de inversores minoristas, compras por impulso y una prolongada escasez en los mercados físicos del metal.
FUENTE: Infobae con información de AFP y Reuters