En estos últimos años, hay rubros que han experimentado un auge en el centro sanjuanino, renovando la oferta del comercio local. Desde el sector aseguraron que los polirrubros, las tiendas de sahumerios y, en general, todo lo vinculado a productos no perecederos están en alza; mientras que los almacenes, kioscos o grandes supermercados son los que más complicados ante la situación económica de caída del consumo. Lo mismo sucede con aquellos que compiten en forma directa con las importadoras, los cuales tienden a tener dificultades en este nuevos contexto.
Uno de los sectores más llamativos que ampliaron su presencia en el centro son las tiendas de sahumerios. Esto, de acuerdo con la Cámara de Comercio de San Juan, ha sucedido por el alto grado de rentabilidad que dejan y sus bajos costos de inversión. “Este rubro es atractivo para los comerciantes porque ofrece un buen margen de ganancia y se trata de productos que no tienen fecha de vencimiento”, expresó Hermes Rodríguez, presidente de la entidad, a Tiempo de San Juan.
También Rodríguez aseguró que los locales dedicados a la comercialización de perfumes árabes han ganado mucha popularidad, especialmente entre el público joven. “Los chicos tienen esa modalidad y ahora salen a comprar perfume. No sé si es por atractivo o por moda”, expresó. Los importadores también han incrementado su presencia en el microcentro, con locales de gran tamaño y una oferta variada de productos a bajo precio. “Estos establecimientos, en muchos casos de origen chino, se están consolidando fuertemente, llegando incluso a comprar locales físicos para establecerse de forma permanente”, declaró.
“Su éxito se debe a que ofrecen una amplia variedad de artículos, desde mochilas hasta marroquinería, compitiendo con negocios específicos que antes dominaban esos nichos”, continuó. En este sentido, la apertura de las importaciones no solo promovió una proliferación de “tiendas de chucherías”, sino que alentó la entrada de neumáticos fabricados en el exterior. “Al nivelarse los precios con países vecinos como Chile, los consumidores prefieren comprar en el mercado local aprovechando las opciones de financiación en cuotas”, detalló.
En tanto, el rubro de los supermercados mayoristas gana terreno ante los híper o mercados de multinacionales, ya que tienen precios bajos con promociones y descuentos. “Estos lugares ofrecen precios más competitivos en superficies reducidas y accesibles para el consumidor que busca lo económico”.
Otros de los sectores que van perdiendo lugar son aquellos que comercializan productos de bazar, adornos o bijouterie, debido a la competencia con las importadoras, cuyos propietarios en algunos casos son de origen chino. “Están desapareciendo o decayendo, ya que las grandes tiendas de importación ahora ofrecen esos mismos productos a precios más competitivos”, sostuvo Rodríguez.
Por su parte, Marcelo Quiroga, presidente de la Cámara de Comerciantes Unidos, indicó que hay una tendencia de crecimiento de sectores vinculados a la venta de productos no perecederos, mientras hay un repliegue de almacenes o kioscos que ofrecen alimentos. Coincidió con Rodríguez en que hubo una tendencia de inauguración de negocios vinculados a la comercialización de neumáticos y polirrubros. A diferencia de los productos perecederos, estos artículos no representan un riesgo de pérdida por caducidad.
En contraste, los kioscos y almacenes de barrio, de acuerdo con Quiroga, están sufriendo una crisis por la competencia con los mercados mayoristas y el incremento de los costos. “Son de los sectores más complicados debido a que los alquileres, la luz y los impuestos siguen aumentando, mientras que sus ingresos se mantienen estancados. Este panorama ha provocado incluso el cierre de locales que estaban ubicados en el centro de la ciudad”.
A su vez, los grandes establecimientos de supermercados tienen problemas para sostenerse por los altos costos operativos que conlleva mantenerlos, de acuerdo con Quiroga. Aseguró que les resulta difícil competir con los pequeños mayoristas que trasladan precios más baratos directamente al consumidor final.
En Rawson, el comercio también experimentó algunos cambios en este contexto económico. Gastón Villordo, presidente de la Cámara de Comercio, Agroindustria y Turismo del departamento, aseguró que creció la cantidad de mayoristas y regalerías (muchos de los cuales venden productos chinos) que compiten directamente con los comerciantes. “Hay mayoristas que ponen la misma prenda que vos tenés y te la están vendiendo mucho más barata”, afirmó.
“Hay algunas casas de ropa también que, bueno, se llenan y tienen bastante público. Pero después ves los locales de al lado, que se están mirando en la vereda; salen a ver cómo el otro está vendiendo. Es muy cruel”.
Para finalizar, Villordo expuso la complicada situación del comercio rawsino en un escenario de altos costos de alquiler y las complicaciones que tienen para liquidar el stock disponible por el poco poder de compra de la gente.