Cómo llegan la aceituna y el aceite de oliva sanjuanino a su día: vaivén de precios y la cosecha que viene
El sector de la aceituna y aceite de oliva enfrenta esta celebración con una producción que fue baja y precios internacionales volátiles. Esperanzas en la próxima campaña.
Olivos y aceitera sanjuanina (foto CREA). La aceituna y el aceite de oliva cierran un año difícil.
El Día Mundial del Olivo encuentra a la aceituna y aceite sanjuanino en un escenario desafiante: la combinación de precios internacionales inestables, una cosecha con una gran merma y la competencia de otros países. Aun así, la actividad llega a este día con expectativas alentadoras: la próxima cosecha asoma mejor y algunos indicadores globales comienzan a mostrar señales de recuperación.
Según explicó a Tiempo de San JuanGonzalo Lenzano, integrante y ex presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, la última campaña dejó un saldo complejo. La cosecha de aceitunas cayó alrededor de 30% en la provincia, aunque le fue mejor que a nivel nacional donde la merma trepó al 45%.
A esta baja se sumó un duro golpe internacional: el precio del aceite, que en 2024 había llegado a picos de 8.000 dólares la tonelada, cayó a 4.000-4.200 dólares durante 2025, explicó. En las últimas semanas comenzó a recuperarse levemente, situándose por encima de los 5.000 dólares, un repunte que Lenzano dice que es un dato “alentador” pero insuficiente para revertir completamente un año caracterizado por costos altos en dólares y rentabilidad reducida.
Aceituna de conserva: Brasil, Perú y Egipto
El sector de la aceituna de mesa tampoco tuvo un año sencillo. Aunque los precios internacionales eran favorables, la fuerte caída en la cosecha complicó todo el panorama. Y desde agosto, el mercado regional entró en pausa: Brasil dejó de comprar, paralizando las exportaciones.
Según Lenzano, ese parate de ventas se debe a la recesión en Brasil –uno de los principales compradores de aceituna sanjuanina-, la “mega cosecha” peruana, que ingresó al mercado brasileño con precios imposibles de igualar para Argentina, y la expectativa por la aceituna egipcia, aún más barata y con disponibilidad entre diciembre y enero. La comparacion es odiosa: mientras en Argentina se pagan 20 centavos de dólar por kilo cosechado, en Egipto la mano de obra puede costar 1 centavo. “Aun así, el sector de conserva cerrará el año con un precio promedio bueno”, dijo Lenzano.
Respecto a la ofensiva de Perú, el envío marítimo desde ese país es más lento y caro, lo que da margen a Argentina para cubrir demanda en ventanas estratégicas. Además, Perú se concentra en aceituna con carozo, mientras que Argentina ha desarrollado también la industria de aceituna sin carozo y en rodajas.
Un sector que apuesta a 2026
De cara a la próxima campaña, el sector mira con esperanzas. La floración fue buena y el “cuaje” se comportó de manera favorable, anticipando un volumen superior al de este año. La cosecha aceitera comenzaría alrededor de la tercera semana de febrero
El presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, Daniel Fernández, describió el 2025 como un año marcado por la baja de precios y las dificultades de comercialización. Sin embargo, expresó que el sector ve señales positivas para la próxima campaña.
“El sector olivícola en 2025 estuvo marcado por la baja de precios, pero hoy vemos un pequeño repunte y visualizamos para el año que viene una buena producción, tanto de aceite como de aceituna para conserva. Esperemos que el clima nos acompañe para tener una buena producción en 2026”, dijo ante la consulta de Tiempo de San Juan.
Fernández remarcó que los precios del mercado “no ayudaron, y las políticas impositivas tampoco fomentan avanzar en producción. Pero somos un sector optimista y resiliente. Creemos que podemos mejorar en eficiencia: somos muy tecnificados y trabajamos para ser competitivos.”
También destacó el peso agrícola y exportador del sector en San Juan: “Somos el segundo sector productivo agrícola de la provincia y uno de los primeros en generación de divisas. San Juan es el primer productor de aceite de oliva del país, y queremos seguir fortaleciendo la difusión y el consumo interno, que es uno de los grandes desafíos que tenemos.”
Por su parte, José Chediack, presidente de SolFrut, una de las compañías olivícolas más grandes de San Juan y del país, destacó que “esta cadena combina trabajo, innovación y sustentabilidad. En SolFrut, cada inversión representa una apuesta por el futuro de nuestras comunidades y por el crecimiento de la olivicultura argentina.” La empresa, que produce cerca del 50% del aceite del mercado interno, inauguró este año una planta de fraccionado que quintuplicó su capacidad, tras una inversión de más de 11 millones de dólares.
Datos destacados
Con más de 30.000 toneladas anuales de producción, Argentina se mantiene entre los diez mayores productores de aceite de oliva del mundo y aporta entre el 1% y el 2% del total global.
Más del 90% de la superficie olivícola se concentra en La Rioja, San Juan, Catamarca y Mendoza, con más de 70.000 hectáreas productivas.
Aunque el consumo interno sigue siendo bajo —entre 7.500 y 8.500 toneladas anuales—, el país exporta entre 22.000 y 24.000 toneladas, consolidándose como un proveedor confiable de aceites virgen extra.