Normalmente en los últimos años el servicio de agua potable y cloacas en San Juan sufría un ajuste tarifario una o dos veces al año. Este 2024, por la crisis económica y la inflación reinante, la tarifa de agua marca un cambio de rumbo y acaba de estrenar su tercera suba en 6 meses. Y puede seguir subiendo.
Esta mañana, Elisa Gómez, jefa del Departamento Comercial de Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) explicó todos los “por qué” de esta seguidilla de incrementos. El último ajuste rige desde el 1 de junio y se suma a los que se autorizaron antes en enero y en marzo.
“Obviamente, OSSE no escapa a la situación económica del país y el proceso de potabilización y el de saneamiento lleva insumos que a nosotros nos cuestan bastante”, indicó la funcionaria. Detalló que los procesos de captación, la potabilización y la distribución son pasos que requieren una serie de insumos costosos y que cotizan en dólares.
Además, hay zonas geográficas adonde no llega la red de agua potable que proviene de la planta potabilizadora de Marquesado. Para esos casos es necesario tener una perforación y allí lo que más incide es el costo del consumo eléctrico para hacer funcionar las bombas de extracción de agua subterránea. La tarifa eléctrica se ha disparado este año tras la quita de subsidios y ajustes del gobierno nacional.
“Los insumos para potabilizar son elevados en dólares, entonces escapa a nosotros el poder mantener una tarifa sin que tenga esta movilidad”, dijo Gómez, quien agregó que antes de dar ese paso, el equipo de contadores estudia previamente el impacto que va a tener el aumento de esta tarifa, ya que se trata de un servicio esencial la distribución de agua y el saneamiento.
Explicó que el último aumentó alcanza hasta 4.000 pesos, “lo que equivale al precio de cuatro botellas de agua que uno saca de la góndola del supermercado”. Agregó que, en San Juan, a diferencia de otras provincias, el sistema de provisión de agua es “a libre demanda”, y no se restringe el servicio. “No tenemos el servicio medido, los usuarios consumen en base a la necesidad”, destacó.
En realidad, OSSE cuenta con un servicio de patrullas que controla el derroche, pero es ínfimo lo que puede hacer para controlar toda la provincia. Por ello es que apela a la concientización de los sanjuaninos sobre el valor de un bien tan escaso en el mundo como es el agua, y no solo desde el punto de vista económico.
Aumentos futuros
La directiva de OSSE no descartó que puedan producirse más aumentos, aunque estos no responden a un plan de ajuste automático. “Seguramente que se prevén más incrementos, pero se analizan previamente los aumentos para impactar lo menos posible. Y todo tiene que ver con esta suba de insumos, de electricidad. La tarifa de electricidad nos tira muchísimo el valor de la tarifa nuestra”, aseguró.
Gómez aseguró que el costo de la boleta de agua en San Juan es el menor en comparación con el resto de las provincias, dijo que San Juan no tiene un valor elevado y reiteró la importancia de que cada domicilio cuente con este insumo de la manera que se tiene actualmente en la provincia.
En San Juan hay 225.000 usuarios de agua, de los cuales el 80% cuenta además con el servicio de cloacas. Los departamentos del Gran San Juan cuentan con 170.000 usuarios.
Medidores de agua: por ahora, no
Desde hace unos años OSSE viene anunciando la colocación de medidores domiciliarios para controlar el uso racional del agua potable. Incluso ha habido una implementación de sistema medido en algunos barrios cerrados para evaluar la conducta y comportamiento de los usuarios con el consumo.
No obstante, Gómez informó que por ahora no hay un programa que establezca la implementación de medidores: “Convengamos que son instrumentos que tienen valores en dólares, valores en euros; y es una compra difícil de afrontar”, dijo.