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Más de 1.000 puestos de trabajo en una obra sanjuanina, frenados por el brote de coronavirus

Se trata de la construcción de la fase 6 del valle de lixiviación de Veladero. Empezaron las negociaciones para retomar el trabajo, pero todo quedó suspendido por los nuevos casos. ¿Qué opciones barajan ahora?
martes, 1 de septiembre de 2020 · 17:32

Cuando inició la emergencia sanitaria en Argentina y San Juan una obra clave ubicada en la mina iglesiana Veladero tuvo que ser suspendida, dejando a 1.000 trabajadores de la construcción frenados, según el sindicato UOCRA. Todo parecía indicar que en octubre volvían al ruedo, pero nuevamente la pandemia de coronavirus interrumpió la incorporación de mano de obra. 

Antes de los nuevos casos, retomar la obra estaba a merced diferentes variables. Es que no sólo dependía del fin del Operativo Invierno, sino que también debían definirse los nuevos protocolos de trabajo que se adapten a las normativas que funcionan en Veladero y lo pedido por el Ministerio de Minería.  Ahora, con los casos confirmados en la última quincena, la modalidad de trabajo puede volver a cambiar y también desde la empresa quieren esperar a que se aclare el estatus sanitario sanjuanino. 

Los trabajos que incorporaría mano de obra local son los correspondientes a la Fase 6 del valle de lixiviación de la mina, una ampliación que no solo es fundamental porque tomará trabajadores, sino que también es clave para la producción del proyecto de oro más grande del país. Los trabajos empezaron en 2019 y tenían plazo de terminación para este 2020 antes del inicio de la crisis mundial del COVID-19. La ampliación prevista por la empresa es llevar las actuales fases 1 a 5 actuales hasta la 9, ya habían comenzado con la 6.  

El fin del operativo invierno es importante debido a que la construcción debe realizarse durante las épocas menos frías, por eso cuando inició la emergencia sanitaria en marzo la situación implicó acomodar los plazos del mismo. Los responsables de Veladero adelantaron el cronograma que estaba previsto para meses fríos para que coincidiera con el inicio de la cuarentena el 20 de marzo. Pero terminados los meses invernales esperaban retomar las obras. 

Desde comunicación de Minera Andina del Sol confirmaron a Tiempo de San Juan que ya habían empezado a analizar cómo iba a ser la vuelta a la construcción, cuando el brote de coronavirus detectado en Caucete frenó el proceso. "Para Veladero siempre fue una prioridad seguir con la Fase 6", aseguraron desde la empresa, pero también aclararon que todo dependerá de la situación sanitaria de la provincia y cómo ésta vaya avanzando. 

Desde la UOCRA aseguraron que los planes indicaban que iban a retomar parte de los 1.000 trabajadores desde el 1 de octubre, incorporando de a grupos chicos para que el trabajo se adapte a las nuevas modalidades de trabajo. "Estábamos trabajando desde hace 20 días y hay empresas que habían empezado a convocar a compañeros para que fueran haciéndose controles de salud" aseguró Alberto Tovares del sindicato, pero todo esto quedó a la espera de las novedades en cuanto al estatus sanitario provincial y también a los protocolos de trabajo en esta nueva fase. Para el sindicato ahora la prioridad es que cuanto antes se pueda retomar el trabajo: "lo importante es que suba gente, si empiezan con 15 o 20 ya los compañeros saben que después les va a ir tocando". 

Nuevos protocolos y las dificultades que plantean para las obras 

En 2019 Veladero anunció tres obras fundamentales para su nueva etapa en la que ya ampliaron la vida útil de la mina y planeaban volver a ser mina de categoría mundial. A la ampliación del Valle de lixiviación se sumaba la nueva línea eléctrica y una pista de aterrizaje. Pero la Fase 6 era la que movilizaba más gente y la más importante para mantener la productividad del proyecto al máximo. 

La pandemia de coronavirus afectó este último proyecto no sólo por los días en los que se restringió el trabajo a sólo lo esencial, sino porque también la vida en alta montaña tuvo que ajustarse a estrictos protocolos de distanciamiento social que han cambiado por completo la forma de trabajo. 

La mina ya ha realizado 9 protocolos y está trabajando en el décimo, que van incorporando nuevas modalidades para que sigan las funciones con seguridad en la cordillera. De manera globlal, han reforzado los controles previos al ingreso de la mina pero también han segmentado el campamento en 4 áreas según el tipo de trabajo que realizan los empleados para que no haya interacción entre ellos, además de disminuir el personal en mina para que sólo haya una persona por habitación. 

De estas medidas, la que impacta directamente en el reinicio de las obras es la baja en la capacidad de hospedaje. Si bien Veladero trasladó a todos sus trabajadores a Amarillos, un campamento mucho más grande, el número de personas que pueden estar es la mitad. Esto significa que de activarse la obra de la Fase 6 es más difícil acomodar a los nuevos operarios que deben permanecer en mina. 

Cómo está funcionando Veladero ahora

En una conferencia de prensa organizada por la Cámara Minera, el responsable de comunicación de Barrick explicó que el plan para evitar posibles contagios en Veladero tiene varias partes, tanto de prevención como de contención. 

El personal tiene ha tenido capacitación durante los meses de emergencia sanitaria y la mina ha sumado más equipamiento médico y profesionales para atender eventuales positivos. Incluso la mina ya activó su protocolo de COVID-19 a través de los testeos rápidos recientemente. Hasta la fecha se han hecho más de 11.800 test, aseguraron. 

Una de las medidas nuevas para prevenir el ingreso de personas con coronavirus a la mina es un aislamiento previo a la subida, para que ninguno de los operarios que suba esté en condición de sospechoso. Además sumaron tecnología de diagnóstico con control de temperatura y una nueva forma de testeo a través de Quimioluminisencia. 

En la mina los trabajadores de cada sector (procesos, mantetenimiento, mina y administrativos) están completamente separados, no tienen contacto y hasta tienen comedores distintos. Para eso habilitaron tres nuevas áreas comunes para comer, donde además respetan el distanciamiento social. 

También hay un plan de contingencia en caso de contagios que contempla no sólo la derivación al Ministerio de Salud, sino que han transformado el ex hotel de Veladero en un policlínico y área de aislamiento en caso de que sea necesario. 


 

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