En alerta

La dueña de Pachón quiere comprar la cerealera más grande del país mientras cierra minas, ¿qué pasa en San Juan?

Glencore, la empresa suiza gigante que se dedica a la minería de cobre y exportación de commodities, anda haciendo ruido por el mundo y San Juan no puede menos que mirar de cerca y con mucha atención.
jueves, 9 de abril de 2020 · 06:58

Este miércoles, en medio de la vorágine de información sobre el coronavirus, los diarios económicos se pusieron a hablar de la empresa internacional Glencore, una vieja conocida de San Juan, actual dueña de Pachón. El repentino interés se debió a que la agroexportadora y minera de capitales suizos quiere quedarse con el total de la cerealera más gran del país, Renova. Pero además, al título, se suma otro nombre conocido como es el de Vicentín, protagonista de uno de los mayores escándalos financieros de la era Macri.

Este entramado de empresas millonarias es importante para San Juan y cobra más relevancia al conocerse que sucede mientras Glencore intenta suspender tres minas en África. En la provincia, lleva meses siendo presionada por el gobierno local para que avance con la puesta en marcha del yacimiento cúprico más importante del país, que está en Calingasta.

Un ofrecimiento de compra que hace ruido

Glencore ya es dueña de la mayor parte de las acciones de la cerealera más grande del país, Renova, ubicada en Santa Fe. Esta empresa es la principal exportadora de aceite del país y ser dueño total significa manejar el grueso del mercado nacional en esta área. El restante 33% es de Vicentín, a quien los suizos le ofrecieron comprar su parte, actualmente en convocatoria de acreedores.

La delicada situación de esta última empresa se debe a que tiene el triste récord de la deuda más grande del país, la mayor parte con el Banco Nación, entidad a la que le debe 18.500 millones de pesos. La situación fue un escándalo nacional cuando se conoció el monto de la deuda, ya que representan el 20% de los créditos otorgados a privados por el banco nacional. Para muchos, este endeudamiento es un flagrante hecho de corrupción, ya que se considera impagable, algo que se demostró cuando Vicentín entró en convocatoria de acreedores en enero.

Con su socio minoritario en esta situación delicada, Glencore propuso pagar $325 millones de dólares para quedarse con el total de la empresa. Esto es, 25 millones menos que lo que debe en total Vicentín al Nación.

La compra no está todavía asegurada, porque hay otro interesado. Se trata de un grupo de empresas con algunos capitales nacionales y otros internacionales, entre los que se encuentran parte de los acreedores que intentan cobrar su deuda.

¿Glencore apuesta a los alimentos en vez de al cobre?

Para San Juan el hecho de que la empresa suiza esté intentando quedarse con Renova no es del todo auspicioso, al menos en apariencia. Es que mientras quiere invertir una fortuna en la Pampa húmeda, el Gobierno de San Juan viene transitando un largo vía crucis para que pongan en marcha el proyecto Pachón.

Para conocedores del área, no parece ser un cambio de rumbo de los capitales suizos porque ahora convenga más producir alimentos que metales. Si bien es cierto que la minería metalífera viene en caída desde que empezó la crisis internacional del coronavirus, ya que las industrias que usan cobre han quedado rezagadas mientras el mundo pelea contra la pandemia, a los alimentos no les ha ido tan bien. La soja tuvo una caída en su valor internacional en marzo, aunque solo sea del 0.1%, frente a otros como el petróleo que perdió dos tercios de su valor.

Los números de los mercados se han vuelto muy volubles para que sean un asidero de análisis. En cambio una actitud que tuvo Glencore en la última semana sí puede ser un factor de preocupación: intentaron suspender tres minas de cobre en Zambia argumentando que la pandemia afectaba “el valor del cobre y la movilidad de los trabajadores”.  Esta decisión de la empresa suiza generó un escándalo en el país africano, donde incluso el ministro de minería dijo que “no había razón en los últimos meses para que la empresa no pudiera seguir con su trabajo”.

La situación en San Juan

Los negocios internacionales de Glencore siempre son motivo de atención en San Juan, ya que de la activación de la mina Pachón dependen miles de potenciales puestos de trabajo. Esto sin contar con que este proyecto podría cambiar por completo la economía local durante 100 años, lo que está previsto que puede durar la explotación.

Fuentes del Ministerio de Minería aseguraron que la reciente noticia todavía no ha cambiado el escenario local y que de todas formas hay un compromiso asumido por Glencore con la provincia que deberá respetarse. Lo cierto es que la concesionaria lleva un buen tiempo bajo la lupa de las autoridades locales, que en el último año y medio ya han intimado varias veces a la empresa a que avance.

El último capítulo de la larga novela de tires y aflojes entre Glencore y San Juan fue la exigencia de que la empresa retome los trabajos para finalizar el informe de Impacto Ambiental. Incluso hubo una puja entre los empresarios y el ministerio ya que desde el Estado consideraban que estaban habilitados para seguir trabajando desde el inicio de la cuarentena, ya que se contemplaban los trabajos ambientales. Finalmente, los técnicos a cargo del estudio volvieron a trabajar en los últimos días y se espera que sigan allí unas semanas más, respetando los protocolos, pero dando pasos hacia la actividad de la mina sanjuanina.

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