Se trata de una devaluación progresiva y controlada de la moneda por el Banco Central. La idea es que la devaluación esté predeterminada y la tasa de cambio sea conocida con anterioridad. En rigor, consiste en una serie de devaluaciones progresivas que tratan de ubicarse por encima de la inflación, pero siempre evitando dar saltos bruscos en el valor de la divisa. Bajo este esquema, el tipo de cambio se va moviendo de acuerdo a una pauta que fije la entidad monetaria.
miércoles 8 de abril 2026





