Edith Domínguez y Emanuel Segura viven en el Médano de Oro, son matrimonio y socios en el trabajo. Hace 5 años, el comenzó a realizar tareas de jardinería en las tardes, después de su trabajo en la Municipalidad de Rawson. Luego, entró a trabajar a una fábrica de aceite de oliva, pero en las tardes seguía haciendo jardinería, ahora con la ayuda de Edith. Cuando se quedó sin trabajo en la fábrica Emanuel ya tenía clientes de sobra como jardinero, pero la faltaban herramientas, ya que a la jardinería sumaron poda, fumigación, limpieza de piletas y una cortadora de césped alquilada.
"Necesitábamos un tractorcito para cortar el pasto porque los clientes tiene propiedades grandes y con la desmalezadora sola no se podía, tuvimos que alquilar. Empezamos con la intención de comprar uno pero no llegábamos con la plata, intentamos obtener un subsidio de Plan Joven pero no alcanzaba. Hasta que el año pasado, en octubre, salió el Fondo Semilla gracias al aporte de las chicas de ADER (Agencia de Desarrollo Económico Rawson) porque ellas vieron el potencial y qué podíamos presentar como innovación en este proyecto, que al principio era sólo jardinería y ahora tiene el agregado de elaboración de compost. Hicimos un plan de negocio y aprendimos técnicas en las incubadoras, además fuimos a todas las charlas y capacitaciones con otros productores", contó Edith.
Están a punto de cobrar $250.000 del Fondo Semilla (programa nacional) que usarán para comprar el tractor cortacésped, y toda la maquinaria nueva para poda, fumigación, y limpieza de piletas.

Edith asegura que sin ayuda su proyecto nunca hubiera resultado ganador. "Ellas nos pidieron que nos fijáramos en el proceso y en cuestiones se podría sumar innovación. Nos visitaron, aprendieron todo lo que hacíamos, hasta que llegamos a la parte en la que entregábamos los desechos de pasto a poda a un chico que hacía compost y con otra parte alimentaba animales. Ellas dijeron que teníamos que sumar el uso de nuestros desechos y hacer nuestro propio abono orgánico y gracias a eso ganamos", asegura Edith.
Comenzaron a investigar, a leer, a tomar cursos. Ahora hacen su propio abono y lo venden a sus clientes cuando éstos lo necesitan.
Estos socios tienen unos 20 clientes fijos y en temporada alta (verano) los atienden cada 15 días, es decir que algunos días hacen más de un cliente. El resto del año realizan poda y mantenimiento.
"Hemos calculado que cuando tengamos nuestro propio tractor y dejemos de alquilar, vamos a sumar un 30 % más clientes, en una primera etapa. Y en la segunda (dentro de un año y medio) podremos crecer el 50 % ya que aspiramos a poder hacer más publicidad y tener destinos más lejos, extendernos", señaló.

La familia Segura-Domínguez, vive a 50 metros del predio Gaucho José Dolores, con sus dos hijos: Hernán de 12 años y Ana Luz, de 5.
"Estamos muy conformes con ADER, nos ayudaron mucho y cuando los llamás siempre atienden, eso es espectacular. También nos ayudaron con el diseño del logo, nos enseñaron a hacer flujo de fondos, todo gratis. Cosas que uno no sabe y no puede pagar para que otro lo haga", aseguró.
Emanuel ahora trabaja en una empresa de seguridad, pero el fuerte de la familia es ahora la jardinería.