Lo de Lionel Messi ante Estonia es difícil de describir pero placentero de ver. Hizo cinco goles. Sí, conco. Y para todos los gustos. Abrió la cuenta de penal, clavó el segundo tras pase del Papu Gómez y en una jugada en la que Rodrigo De Paul fue clave: estaba en fuera de juego, pero se quedó parado, casi como estatua, para que su amigo Leo la mande a guardar. Así terminó el PT, pero hay más para el ST.
domingo 22 de marzo 2026





