París Saint-Germain se metió en la final de la UEFA Champions League, donde enfrentará a Inter en busca de coronarse de una vez por todas en Europa. El conjunto de Luis Enrique, que armó un sólido equipo ya sin figuras de la talla de Kylian Mbappé, Lionel Messi o Neymar, derrotó a Arsenal por 2-1 como local (había ganado 1-0 la ida). Los parisinos estarán en Múnich el 31 de mayo, detrás de una revancha tras la definición la perdida en 2020 ante Bayern Munich en Lisboa.
Pese a fallar un penal -ejecutado por Vitinha- y con una fantástica actuación del arquero Gianluigi Donnarumma, PSG selló su clasificación desde las dos victorias y sus respuestas en momentos claves. En la revancha, Arsenal salió dispuesto a dar vuelta el duelo, pero el italiano evitó tres goles en el inicio y desmoralizó a sus rivales.
Así, París fue una fiesta. Cuando tuvo las oportunidades, PSG casi no falló. Y pese al descuento de Saka y una posibilidad que el británico desperdició para marcar el empate, el conjunto dirigido por Luis Enrique jamás vio en peligro su pasaje a la final desde que se puso en ventaja.
PSG, el equipo que tuvo que sufrir hasta la última fecha de la etapa de grupos para lograr avanzar a los 16avos de final del torneo, está en la final con un rendimiento y una solidez muy por encima de aquellos inicios del certamen, el año pasado. Y tiene por delante la oportunidad de levantar la copa por primera vez en su historia. Lo espera Inter de Milán, con Lautaro Martínez y el sueño de su cuarta Orejona. Un partido que no tiene antecedentes oficiales será el que defina al nuevo campeón.