Un proyecto que funcionó, un plantel que cumplió y una final épica para meterse en la página dorada del club que se fundó en la década del '40. Marquesado se quedó con la final ante Juventud Zondina en un imponente Bicentenario y de los 'chiches' en la tribuna se encargaron los hinchas, quienes se empilcharon y pusieron la historia del club sobre la mesa. Una historia de sacrificio detrás del póster de campeón: pollos asados para el 'tarrito', entrenamientos sin pelotas y los jugadores que pasaron de la obra al club con un sánguche de fiambre en la panza. La palabra del 'Gran' Cachilo, su DT.
"Todo nos costó el doble. Hacíamos pollos y rifábamos ropa del club para juntar plata", le contó el entrenador a Tiempo de San Juan. Magallanes, la cara visible del Tricolor, aseguró que todo el campeonato hubo diferencias en la dirigencia y eso siempre terminaba repercutiendo en el plantel. Sin embargo, el equipo se las rebuscó para llegar con lo económico vendiendo pollos asados en la puerta del club e incluso, una persona de la CD le colaboraba con indumentaria para poder hacer sorteos.
Las cosas estaban mal en el dirigencia, las peleas de ellos nos perjudicaban a nosotros. Entrenábamos con dos o tres pelotas para solventar gastos de colectivo y distintas cosas que le hacían falta a los chicos, para los dolores y lesionados Las cosas estaban mal en el dirigencia, las peleas de ellos nos perjudicaban a nosotros. Entrenábamos con dos o tres pelotas para solventar gastos de colectivo y distintas cosas que le hacían falta a los chicos, para los dolores y lesionados
El DT es el que tiene muchas veces la visión panorámica de sus jugadores y la situación que carga cada uno: "Yo más que su técnico soy amigo, eso es muy importante también".
"En el plantel siempre tenés el que es albañil. Nosotros tenemos de esos y ellos con tan sólo de ir a entrenar, dejan de lado muchas cosas y hacen sacrificios para estar, y... '¿qué pueden comer en tantas horas de laburo?' se llevan un huevo duro, una suprema". Además, contó que vive muy de cerca la historia de vida de cada uno de ellos y hasta a veces es parte: "Alexis Páez le tocó trabajar en una obra cerca de mi casa y muchas veces lo pasé a buscar. Lo tuve que esperar y en el camino, él se iba comiendo un sánguche de fiambre. Cuando llegábamos se ponía los botines y a entrenar".
Es un campeonato que vale muchísimo para nosotros, lo festejamos un montón. Muchísima gente nos esperó en el club, el colectivo iba a paso de hombre Es un campeonato que vale muchísimo para nosotros, lo festejamos un montón. Muchísima gente nos esperó en el club, el colectivo iba a paso de hombre
MAGALLANES, UN TÉCNICO AFERRADO A LA FE Y LA DEVOCIÓN POR LA DIFUNTA CORREA
Cada uno tiene su historia y se aferra a lo que cree. En este caso, el entrenador del Far West contó que en el vestuario los acompañó la Difunta Correa y que para cumplir la promesa, irán caminando con algunos jugadores del plantel del Paraje Caputo hasta el Templo de la Santa Popular.