Recorrer casi 30 mil kilómetros y unos cuantos aeropuertos para jugar un torneo de apenas tres días tuvo sus frutos. Federico Giménez (29 años) no sabía con qué se iba a encontrar cuando aceptó la propuesta de viajar a Dubai para participar de un exclusivo torneo de rugby seven, pero hacia allá fue, convencido de que iba a tratarse de una aventura y experiencia inolvidable. Y así fue. La corazonada no falló. El rugbier sanjuanino, que desde hace diez años está radicado en la provincia de Mendoza, regresó con la copa bajo el brazo y el título de máximo tryman del torneo.
"Tengo un amigo viviendo en Dubai. Yo casi vengo en otra oportunidad al Seven de Dubai, es es uno de los nueve circuitos que se hace internacionalmente. Además del internacional de países, se realiza un internacional de clubes y cada equipo forma un club internacional. En mi caso, este año me llamaron para disputar el torneo y me vine. La verdad es que estuvo tremendo el seven, es una locura", comentó el protagonista a Tiempo de San Juan.
Al sanjuanino lo contrataron de Dubai College, una escuela británica de entrada selectiva que funciona desde 1978 en el área de Al Sufouh de Dubai. En el equipo había mayoría de jugadores ingleses: "En el Seven me cruce con equipos de todos los países. En mi equipo casi todos eran de Inglaterra. Por suerte yo sé inglés, fui a un instituto toda la vida y me comunicaba normalmente con ellos. Es cierto que hay distintos tipos de inglés y a veces el diálogo se volvía áspero, pero la verdad es que en general la comunicación fue de primera".
Federico tuvo una semana prácticamente de preparación, semana que le sirvió para conectar con sus compañeros y entender el juego que planteaba el entrenador, y también para conocer las instalaciones y cómo se vive el rugby en un destino exótico como Dubai. "El nivel fue muy bueno, calculo que debe ser mejor que los seven que se realizan en Argentina. Acá hay muchos europeos, jugadores de Samoa; es complicado, porque el nivel es alto. Además, acá le ponen mucha plata al torneo, al tratarse de un deporte olímpico. El rugby seven se está empezando a profesionalizar, los estadios son gigantes y se vive el deporte como una locura. La verdad es que estoy contento de haber vivido esta experiencia", señaló.
Respecto al torneo que lo vio campeón, el jugador sanjuanino contó que fueron tres días de juego intenso. En la fase de grupo apenas perdieron un partido y eso les permitió la clasificación. Así fueron superando fases hasta llegar a la final y gritar campeón: "Jugamos seis partidos, dos cada día. Ganamos todos menos uno, que fue el de la fase inicial. También salí tryman del equipo, hice 8 try; es decir, marqué en todos los partidos. Eso me pone también contento".
Antes de alcanzar la gloria en Dubai, Federico gritó campeón con el Liceo de Mendoza del torneo de Primera de Clubes. "Ese campeonato me sirvió de preparación para el Seven de Dubai", explicó.
El medio scrum contó que la de los Emiratos Árabes Unidos fue su segunda experiencia internacional. Antes ya había participado de un torneo de rugby seven en Brasil, que se sumó a las experiencias antes vividas con Pumitas y Pumas Seven, ya representando al país. "Fue una locura lo que viví", remarcó.
El rugby de herencia
Fede empezó en el rugby a los 5 años en el Jockey Club siguiendo la pasión de su papá, Jorge Giménez. Empezó de apertura, luego de centro y terminó adquiriendo el puesto de medio scrum o wing. Desde febrero de 2012 integra las filas del Liceo RC. En el medio disputó el Mundial Juvenil en Nueva Zelanda con Los Pumitas.